El organismo europeo puso fin a su rechazo a las competiciones de la entidad mundial después de que se asegurara que no se reintentará vender participaciones privadas de la Copa del Mundo.
La UEFA decidió terminar con el boicot que mantenía contra las competiciones de la FIFA. La medida se concretó luego de recibir garantías suficientes respecto al intento fallido de vender participaciones privadas que impulsó el presidente de la entidad mundial, Gianni Infantino.
Según informó el diario británico The Times, los dirigentes europeos obtuvieron el compromiso de que ese proyecto para desfigurar el deporte nunca va a ser llevado a cabo. De esta forma, se destrabó el conflicto que había generado fuertes tensiones entre ambas organizaciones.
Los máximos responsables de la UEFA se reunirán este jueves en Mónaco. Allí comunicarán la decisión a las 55 federaciones que integran el organismo continental. El encuentro servirá para formalizar el fin del boicot y detallar los términos de las garantías recibidas.
Para levantar la medida, la UEFA había planteado dos condiciones concretas. La primera era la retirada definitiva de la iniciativa para privatizar la Copa del Mundo, algo que la FIFA ya hizo a fines de julio ante el rechazo generalizado que generó la propuesta. La segunda exigía un compromiso formal de que no se repetiría una situación similar en el futuro.
La postura de Ceferin y el futuro de Infantino
Pese a este avance, se espera que la UEFA mantenga su oposición a Infantino. Esta semana el presidente del organismo europeo, Aleksander Ceferin, insistió en que el titular de la FIFA debería renunciar a su cargo.
Ceferin confía, en primer lugar, en que Infantino comprenda que no cuenta con el respaldo suficiente. No se refiere únicamente al apoyo político de quienes tienen derecho a voto, sino también al de la comunidad futbolística en general, incluidos aficionados, jugadores, exjugadores y entrenadores.
La otra posibilidad que contempla el dirigente esloveno es que Infantino decida presentarse a las elecciones de marzo. En ese escenario, Ceferin considera que tendrá un candidato en su contra, aunque todavía desconoce quién podría ser ese rival.
Por otra parte, el presidente de la UEFA rechazó de plano la idea, aparentemente instalada en Infantino y en la FIFA, de que el organismo europeo actúa en beneficio de algunas de las federaciones y clubes más poderosos del mundo. Ceferin desmintió esa lectura y defendió el rol institucional de la UEFA.
Un conflicto que tensionó al fútbol mundial
El intento de vender participaciones privadas de la Copa del Mundo generó un rechazo transversal. La propuesta, impulsada desde la cúpula de la FIFA, fue interpretada por varios actores del fútbol como una amenaza a la esencia del deporte y a su modelo de gobernanza.
La UEFA respondió con un boicot a las competiciones organizadas por la entidad mundial, una medida de presión que buscaba frenar cualquier avance en esa dirección. Ahora, con las garantías recibidas y la retirada formal del plan, el organismo continental considera que se cumplieron las condiciones mínimas para normalizar la relación.