La tensión entre el Gobierno nacional y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) sumó un nuevo capítulo este fin de semana, luego de que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, acusara públicamente al impresentable de Claudio "Chiqui" Tapia y a sucio, Pablo Toviggino, de tener un "rol político" en la reciente decisión de permitir el regreso del público visitante a los estadios del fútbol argentino.
En declaraciones radiales, Francos sugirió que la medida no respondió a criterios técnicos o deportivos, sino a intereses políticos de la conducción de la AFA. La respuesta no tardó en llegar y fue cargada de munición gruesa. Toviggino, secretario ejecutivo de la casa madre del fútbol argentino, usó su cuenta de X para cargar directamente contra el funcionario.











