El Gobierno argentino busca destrabar la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) fortaleciendo su relación con la conducción política del organismo y con la Secretaría del Tesoro de los Estados Unidos.
La Casa Blanca tiene un rol clave en la definición de la postura del FMI, por lo que el Poder Ejecutivo necesita asegurar el respaldo de Scott Bessent, secretario del Tesoro designado por Donald Trump.
El peso de Estados Unidos en la negociación con el FMI
Estados Unidos posee el 16% de la participación accionaria en el FMI y, aunque no tiene un veto formal, su influencia en las decisiones del organismo es determinante. Para que Argentina acceda a un programa financiero superior a su cuota correspondiente, el acuerdo debe contar con un 85% de aprobación en el directorio.
El Gobierno busca que la Casa Blanca no solo respalde la aprobación del acuerdo, sino que también actúe como impulsor dentro del FMI para convencer a otros directores de apoyar la asistencia financiera.
















