En una muestra clara de disciplina fiscal, la Argentina logró en 2024 cerrar sus cuentas públicas con superávit financiero, algo que no ocurría desde el año 2006. El dato fue confirmado por un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que destacó que tanto el Gobierno Nacional como el conjunto de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) terminaron el año con cifras positivas.
Este avance notable responde a uno de los principales objetivos que el Gobierno de Javier Milei se propuso desde su llegada a la Casa Rosada: erradicar el déficit crónico que caracterizó a la administración pública kirchnerista durante los últimos años. A lo largo de 2024, el Ministerio de Economía anunció mes a mes la consecución de superávit fiscal y financiero, salvo en diciembre, un mes tradicionalmente afectado por la estacionalidad de gastos.

Según el informe de IARAF, el superávit financiero consolidado de Nación y provincias alcanzó los $767.065 millones. Es importante señalar que los datos excluyen a las provincias de La Pampa y Santiago del Estero por falta de información disponible para el año analizado.
"Hasta 2010, la mayoría de las jurisdicciones presentó superávit fiscal, pero entre 2011 y 2017 predominó el déficit. Desde entonces, la tendencia comenzó a revertirse, culminando en 2024 con el retorno del superávit a nivel nacional", remarcó el informe. El Gobierno Nacional, por su parte, había logrado superávit solo en cuatro de los últimos veinte años, consiguiendo revertir en 2024 una racha de quince ejercicios consecutivos en rojo.
A nivel provincial, el desempeño también fue ampliamente positivo. Solamente tres distritos no lograron balancear sus cuentas:
Buenos Aires, que registró un déficit primario de $698.711 millones.
Chaco, con un déficit primario de $144.481 millones.
Catamarca, con un déficit primario de $29.149 millones.









