El S&P Merval registró este lunes su jornada con mayor crecimiento en la historia, tras el triunfo arrollador de La Libertad Avanza en las elecciones generales. El índice líder de la Bolsa porteña subió un 21,76%, alcanzando los 2.528.715 puntos, su máximo histórico. En dólares, el avance fue aún más notorio: +30,7%, reflejando un fuerte ingreso de capitales y la mejora en las expectativas sobre el rumbo económico del país.
No se trató de un simple rebote financiero, sino de una señal política contundente. Los inversores, locales y extranjeros, interpretaron la victoria del oficialismo —que superó el 40% de los votos y consolidó su fuerza en el Congreso— como una ratificación del rumbo liberal y un voto de confianza a las reformas en marcha.
Postales de la victoria que movilizó al mercado.
Entre las acciones más destacadas del día se ubicaron Grupo Supervielle (+37,5%), Metrogas (+35,4%), y Transportadora de Gas del Norte (+33,4%), acompañadas por subas de hasta 50% en los papeles argentinos que cotizan en Nueva York, encabezados por BBVA, Galicia y Banco Macro.
“Cayó muy bien el tono y mensaje del discurso del presidente”, explicó Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, al destacar la apertura al diálogo que Milei mostró hacia los gobernadores. La lectura coincide con los informes de Morgan Stanley y J.P. Morgan, que recomendaron “comprar largo” activos argentinos y señalaron al sector bancario como uno de los de mayor proyección.
El impacto del resultado electoral se reflejó con nitidez en el S&P Merval, que se transformó en el termómetro del nuevo clima político. La magnitud de la suba muestra que el mercado local confía en la estabilidad del rumbo y en la consolidación del programa económico del Gobierno. Detrás de las cifras, lo que se percibe es una recuperación de la confianza interna, con inversores que vuelven a apostar por la Argentina y por un modelo que prioriza la disciplina fiscal, la apertura y el crecimiento productivo.
Caputo resaltó que el país cerró 2024 con cifras económicas sorprendentes.
El mensaje fue claro: los argentinos eligieron seguir por el camino de la libertad, y los mercados respondieron premiando esa decisión. Lo que subió no fue solo un índice bursátil, sino la expectativa en un país que empieza a dejar atrás décadas de populismo y avanza hacia un horizonte de estabilidad y desarrollo.