"Lo habitual era incorporar estos costos y compensar entre sucursales. Pero con la magnitud de esta disputa, esa práctica es insostenible y no queda otra opción que trasladar el incremento a los precios. El retail global tiene una rentabilidad promedio del 2% y aquí el aumento es del 3,3%, lo que no solo consume nuestra ganancia sino que nos deja en números rojos", comentó una fuente del sector.
El director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez, comentó que "el aumento excesivo, desproporcionado e injustificado de la Tasa de Seguridad e Higiene hacía que la operación en Lanús fuera negativa".
"Al igual que en otros municipios y provincias, se prefiere exprimir desmedidamente a un grupo significativo de contribuyentes mientras se tolera la evasión y la informalidad del resto. Además, es alarmante que el Intendente -Julián Álvarez- dijera, como mencionó en una radio el viernes pasado, que la alícuota de la tasa es del 0,6% cuando en realidad es del 6%", añadió.
El conflicto con el Municipio de Lanús comenzó hace 15 días, cuando Álvarez anunció en redes sociales su decisión de aumentar la TSH al 6% para los hipermercados. Esta medida se suma a las decisiones similares tomadas por otros intendentes peronistas para compensar la caída en los ingresos de este año.
Sin embargo, el incremento en Lanús fue considerado excesivo tanto por las cadenas como por el propio Gobierno. En respuesta, el equipo económico decidió prohibir, mediante una resolución, que los prestadores de servicios cobren en sus facturas por conceptos que no correspondan al servicio prestado.