En este virtuoso escenario de saneamiento financiero, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) anotó un hito sobresaliente durante la jornada al adquirir la imponente cifra de US$ 80 millones para sus reservas. Esta compra representa el monto más alto en lo que va de agosto, consolidando una acumulación espectacular de US$ 329 millones en lo que va del mes.
El cambio de tendencia es indiscutible: el BCRA aprovecha magistralmente la fuerte caída del billete verde para absorber divisas sin presionar las cotizaciones en el mercado de cambios. Con estas exitosas operaciones, la actual gestión avanza decididamente hacia el ambicioso objetivo de sumar los US$ 10.000 millones anticipados por el especialista Daza.
Reservas Internacionales 2019-2026.
La estabilidad y confianza se evidenciaron de manera contundente con el desplome de las cotizaciones de la divisa. El dólar mayorista finalizó la rueda con un retroceso de 4,50 pesos o un 0,3%, cerrando en un piso absoluto de $1.487,50, lo que significó una compresión acumulada de 11 pesos a lo largo de la semana y ubicándose en su menor valor en lo que va del mes.
Al respecto, el destacado operador de ABC Mercado de Cambios, Nicolás Merino, detalló que “sobre el final no aguantó ese nivel y descomprimió hasta alcanzar un mínimo de $1.487,50, precio en el que finalmente cerró el mayorista. Además de ser el mínimo intradiario, se convirtió en el menor valor del mes”.
Por su parte, el dólar al público minorista acompañó esta victoriosa tendencia bajista al descontar cinco pesos o un 0,3% de su valor, cotizándose a tan solo $1.510 en las pantallas del Banco Nación, regresando también a sus niveles mínimos desde el 31 de julio.
Adicionalmente, la brecha cambiaria oficial demostró la solvencia del modelo: el límite de las bandas de flotación cambiarias fijado en los $1.860,62 dejó al tipo de cambio oficial a una distancia de 373,12 pesos o un 25,1% de ese tope, consolidando la brecha más holgada desde el 29 de mayo.
Javier Milei y Luis Caputo
Complementando este renacimiento productivo, la administración del ministro de Economía, Luis Caputo, dio un paso crucial hacia la plena desregulación del crédito al flexibilizar el otorgamiento de préstamos bancarios en moneda extranjera para las empresas, permitiéndoles utilizar hasta el 15% de sus depósitos en dólares.
Esta audaz medida, según el prestigioso agente de liquidación Max Capital, expandirá exponencialmente la capacidad de financiamiento de todo el entramado productivo nacional, liberando “alrededor de 6 billones de dólares de capacidad de préstamo que anteriormente permanecía depositada en el Banco Central”.
Analistas destacados como Martín Mazza, director de MM Investments, celebraron esta política de shock afirmando que “Argentina ya tiene una masa importante de dólares dentro del sistema. El desafío ahora es transformar esos dólares en crédito productivo”, lo cual generará “una nueva fuente de oferta de divisas y contribuir a que una mayor flexibilización cambiaria se produzca de manera más ordenada”.
Milei y Caputo
Finalmente, la inquebrantable confianza del sector privado en el plan económico del gobierno nacional se vio ratificada por el excelente desempeño de los activos estratégicos y el mercado de capitales local.
Las acciones argentinas ligadas a la producción de energía lideraron las subas: el ADR de la petrolera estatal YPF progresó un sólido 1,2%, consolidándose firmemente por encima de los USD 50, mientras que la gigante Vista Energy ganó un espectacular 3,2%.
Asimismo, el apetito de los inversores por financiar proyectos de infraestructura genuinos quedó plasmado en el éxito rotundo obtenido por la Municipalidad de San Isidro, la cual logró captar $30.000 millones mediante Títulos de Deuda a tres años.
La colocación —organizada por prestigiosas entidades como Adcap Grupo Financiero, Puente y el Banco Provincia— superó con creces las expectativas al recibir ofertas masivas por más de $38.576 millones a una tasa de TAMAR + 7%, evidenciando un mercado de capitales dinámico, líquido y con plena fe en el rumbo de prosperidad nacional trazado por el oficialismo.