Se elimina el factor que cuadruplicaba el riesgo crediticio para productores.
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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) oficializó la eliminación de una normativa que durante años encareció el financiamiento para el sector agropecuario. A través de la Comunicación “A” 8418, la autoridad monetaria derogó el esquema que penalizaba a los productores que mantenían parte de su cosecha almacenada, una decisión que impactará directamente en el costo del crédito.
La medida, vigente para todas las operaciones desde el 10 de abril de 2026, elimina un factor regulatorio que obligaba a los bancos a cuadruplicar las exigencias de capital cuando prestaban a grandes productores con acopio superior al 5% de su capacidad anual. En la práctica, ese mecanismo se traducía en tasas de interés mucho más elevadas para quienes no liquidaban inmediatamente su producción.
Banco Central de la República Argentina.
Con la eliminación de este “castigo”, el costo financiero tenderá a alinearse con las condiciones generales del mercado. A partir de ahora, el acceso al crédito dependerá de criterios clásicos como la solvencia y la capacidad de pago, y no de decisiones logísticas o comerciales vinculadas al almacenamiento de granos.
La normativa derogada tenía su origen en mayo de 2020, bajo la gestión de Alberto Fernández en un contexto de fuerte "escasez" de divisas. En aquel momento, el objetivo del Gobierno era acelerar la liquidación de exportaciones agrícolas para reforzar las reservas del Banco Central. Para lograrlo, se encareció el financiamiento de quienes optaban por retener su producción, obligándolos a vender para obtener liquidez.
Sin embargo, esa política introdujo distorsiones relevantes en el sistema financiero. Los bancos enfrentaban mayores exigencias regulatorias al prestar al sector, lo que desincentivaba la oferta de crédito. En paralelo, los productores debían asumir sobrecostos que, según estimaciones privadas, podían alcanzar hasta 20 puntos porcentuales adicionales en el costo total de financiamiento en pesos.
El acopio dejara de ser penalizado crediticiamente.
La eliminación de esta restricción llega en un momento clave para el agro, en vísperas de nuevas campañas de siembra. Con menores costos financieros, los productores podrán planificar inversiones en insumos, maquinaria y tecnología sin las penalidades que regían hasta ahora.
La decisión también forma parte de un proceso más amplio de normalización y desregulación económica impulsado por el Gobierno nacional. En la misma línea, el BCRA avanzó recientemente en la simplificación de normas cambiarias y en la reducción de trabas para el comercio exterior.