La Calera se destaca en el reciente relevamiento de tasas municipales por mantener uno de los esquemas impositivos más bajos de todo el territorio cordobés. Mientras otras localidades aplican cargos elevados sobre la producción, esta ciudad ofrece alícuotas que oscilan entre el 0,6% y el 1,2% para el sector industrial. Esta política de alivio fiscal busca fomentar la radicación de establecimientos fabriles sin que la carga tributaria asfixie el crecimiento de los privados.
En el rubro de actividades financieras, la localidad registra la alícuota más baja del conjunto analizado, fijando el tributo en apenas un 2,50%. Esta cifra representa una ventaja competitiva abismal frente a otras urbes de la provincia que llegan a cobrar tasas de hasta el 5,50% nominal. La gestión municipal de Fernando Rambaldi apuesta por esta reducción para dinamizar el mercado local y atraer capitales que generen empleo genuino en la ciudad.
Vale recordar que el municipio sancionó, el año pasado, una ordenanza que establece una "Tasa Cero" por 30 años para nuevas empresas que se instalen en la ciudad. Este beneficio sin precedentes en Córdoba se complementa con los regímenes de Promoción de la Economía Barrial y de Simplificación para el Crecimiento Económico Local. La meta es brindar seguridad jurídica y previsibilidad por décadas, asegurando que el Estado no sea un obstáculo para quien decide invertir y producir.











