Fernando Rambaldi encabezó en La Calera una acción inédita para combatir los ruidos molestos, con la destrucción de caños de escape incautados en controles urbanos. El procedimiento quedó registrado en un video oficial que muestra maquinaria triturando los dispositivos y equipos municipales supervisando cada etapa del proceso. La medida apunta a devolver tranquilidad a los barrios más afectados y a consolidar una política sostenida de control sonoro en la ciudad.
La iniciativa se apoya en una ordenanza vigente que habilita la inutilización definitiva de escapes modificados que superan los límites acústicos permitidos. En las imágenes se observa cómo los caños son aplastados hasta quedar inutilizables, evitando su reventa o reutilización en otros vehículos. "Cada caño que hoy rompemos acá es una hora más de tranquilidad y descanso para los vecinos que quieren trabajar, que quieren progresar y que quieren hacer las cosas bien", sostuvo Rambaldi.
Rambaldi destacó que la acción no es simbólica, sino concreta, con resultados inmediatos en las zonas donde se concentran las denuncias por ruidos. La medida cumplimenta lo establecido por la Ordenanza 01/CD/25, para eliminar un flagelo crónico que tenía La Calera, que eran los ruidos molestos. El mensaje busca desalentar prácticas que alteran la vida cotidiana y promover un tránsito más responsable.








