Gestión pública con cuentas transparentes
Al asumir el cargo, la administración municipal enfrentaba una situación crítica que impedía incluso cumplir con el pago salarial de los empleados. El intendente logró equilibrar las finanzas públicas mediante un ajuste riguroso basado en la honestidad y la transparencia de todos los procesos. “Los 167 ñoquis que encontramos y que no iban a trabajar, lo entendieron y no trabajan más”, sostuvo, marcando un nuevo rumbo institucional.
La actual gestión presentó más de 25 denuncias penales por hechos de corrupción detectados en perjuicio directo del patrimonio de los contribuyentes. En este sentido, sostuvo que funcionarios de la etapa anterior desviaron fondos públicos por un valor actual aproximado de 6.000 millones, afectando obras esenciales. Este monto sustraído representa el presupuesto total de tres meses, evidenciando un sistema de asociación ilícita que hoy se enfrenta a la justicia.
Rambaldi impulsó una ordenanza antisoborno pionera en la provincia (al ser la primera en aplicarse en Córdoba) para terminar con los retornos y el manejo discrecional de los recursos estatales. Sostuvo que encontró maniobras fraudulentas con facturas apócrifas que eran utilizadas por la administración precedente para justificar gastos inexistentes. El mandatario destacó que la plantilla de trabajadores municipales aceptó las nuevas reglas de control interno para erradicar privilegios ilegales.











