La decisión del Gobierno Nacional de Javier Milei de reducir las retenciones a los granos generó una inmediata satisfacción en el sector productivo cordobés. Las entidades agropecuarias de la provincia consideran que esta medida confirma la coherencia del Ejecutivo en el rumbo económico trazado. Para el campo de Córdoba, la baja de estos impuestos distorsivos representa una señal clave de previsibilidad para la inversión privada local.
Las cuatro cadenas principales de cultivos aseguran que la normalización paulatina de las variables macroeconómicas mejora la competitividad. Desde las entidades Acsoja, Asagir, Argentrigo y Maizar destacaron que la reducción de la carga fiscal es vital para el crecimiento del agro. El comunicado conjunto resalta que no buscan privilegios especiales, sino que se remuevan los obstáculos estatales que frenan el desarrollo.












