La provincia convalidó tasas usureras del 9,75% en moneda extranjera y el stock neto ya alcanza los US$ 1.386 millones.
La situación financiera de la provincia enciende alarmas ante el crecimiento descontrolado del endeudamiento externo. En apenas 8 meses, el stock de deuda neta de la jurisdicción registró un aumento del 79%. Esta expansión del pasivo se consolidó mediante un paquete financiero que suma US$ 1.775 millones entre bonos y créditos internacionales.
El esquema de financiamiento incluyó una emisión inicial de US$ 725 millones en julio y otra de US$ 800 millones en enero. Hace solo 5 días, se sumaron US$ 250 millones provenientes de la Corporación Financiera Internacional. Si bien se utilizaron US$ 388,5 millones para recomprar títulos previos, el incremento neto alcanzó los US$ 1.386 millones.
El esquema de financiamiento incluyó una emisión inicial de US$ 725 millones en julio y otra de US$ 800 millones en enero.
Riesgo cambiario y dependencia de la moneda extranjera
La dependencia de la moneda extranjera es casi total, ya que el 98,7% del stock de deuda está nominado en dólares. Esta exposición genera un riesgo cambiario crítico que condiciona la sostenibilidad fiscal a largo plazo. El peso del endeudamiento sobre los ingresos anuales pasó del 38% en 2017 al 83,5% en la actualidad.
El costo del financiamiento obtenido refleja la fragilidad de la estructura financiera provincial. En julio, se convalidó una tasa usurera del 9,75% en dólares, cifra que bajó al 8,6% en la colocación de enero. Este diferencial de tasa quedó muy rezagado frente a los 200 puntos que lograron otras jurisdicciones similares del país.
La dependencia de la moneda extranjera es casi total, ya que el 98,7% del stock de deuda está nominado en dólares.
Fragilidad estructural y desvío de recursos
La caída en la recaudación efectiva obliga a reconfigurar el destino de estos fondos frescos de manera urgente. Lo que originalmente se proyectó para infraestructura, hoy funciona como un amortiguador ante la crisis de ingresos. El incremento del ratio deuda/recursos sugiere que un ajuste fiscal profundo será inevitable en el corto plazo.
La estrategia de diferir vencimientos alivia el perfil inmediato, pero hipoteca los presupuestos venideros de forma alarmante. Con una deuda que ya equivale a casi la totalidad de los recursos anuales, la seguridad jurídica queda bajo amenaza. La austeridad en el gasto público aparece como la única vía para evitar un escenario de asfixia financiera total por el peso de los intereses.
La austeridad en el gasto público aparece como la única vía para evitar un escenario de asfixia financiera total por el peso de los intereses.