Desde la asunción de Javier Milei, la deuda consolidada entre el Tesoro y el Banco Central se redujo en USD 29.065 millones, según datos oficiales.
Este descenso se da después del proceso de blanqueo y normalización contable, que permitió reflejar de manera más precisa los pasivos del Estado, sin implicar un incremento real de la deuda.
La reducción de la deuda y su impacto en la economía
Si bien la deuda bruta del Tesoro Nacional asciende al 89% del PBI, su consolidación con el Banco Central la reduce al 62% y, si se incluyen los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses, la cifra baja aún más al 51% del PBI.
El Gobierno logró este resultado tras registrar un superávit primario de 2,1% del PBI y un superávit financiero de 0,4% del PBI en 2024.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que en enero el Estado obtuvo un superávit primario de $2.434.865 millones y un superávit financiero cercano a $600.000 millones, lo que demuestra una administración fiscal ordenada sin necesidad de nuevos impuestos o aranceles.
Factores clave en la reducción de la deuda
La consultora Quantum Finanzas señaló a Infobae que la disminución de la deuda consolidada responde a varios factores:
- Blanqueo de pasivos preexistentes: no se generó deuda nueva, sino que se transparentaron compromisos previos.
- Traspaso de pasivos del Banco Central al Tesoro: se eliminaron pasivos remunerados en pesos del BCRA por el equivalente a USD 65.832 millones, mientras que los denominados en dólares crecieron solo USD 5.615 millones, principalmente por la emisión de BOPREAL.
- Cambio en la contabilización de intereses: los intereses de LECAPs, BONCAPs y LEFIs se capitalizaron, postergando el pago sin aumentar la carga económica.
- Evolución del tipo de cambio: el efecto del dólar oficial sobre la conversión de pasivos en pesos incidió en la medición en dólares de la deuda.










