El inicio de 2024 trajo un fenómeno inesperado en los mercados financieros: las tasas de largo plazo en Estados Unidos, como las del bono del Tesoro a 10 años, subieron con fuerza pese a las bajas consecutivas de la Reserva Federal en las tasas de corto plazo.
Este repunte, que llevó el rendimiento a 4,70% anual, representa un desafío para los mercados emergentes y podría impactar negativamente en los bonos en dólares de Argentina.
Contexto internacional: el aumento de las tasas largas
El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años subió desde 4,30% al inicio de 2024 a 4,70%, marcando un cambio de tendencia tras haber tocado mínimos de 3,75% el año pasado. Incluso los bonos a 30 años ya rozan el 5%, lo que encarece los costos de financiamiento y los pagos hipotecarios para los estadounidenses.
La suba de tasas largas se explica por varios factores:












