El panorama global es menos alentador. Según el WEO, las recientes políticas arancelarias adoptadas por Washington —con una batería de medidas implementadas el pasado 2 de abril— llevaron los niveles efectivos de tarifas a sus picos más altos en más de un siglo. Esto, advierte el FMI, constituye un "shock negativo relevante para el crecimiento mundial", con impactos particularmente severos en los países emergentes y en desarrollo, como los de América Latina.
La nueva previsión del organismo estima que la economía mundial crecerá 2,8% en 2025 y 3% en 2026. Estas cifras representan una corrección acumulada de 0,8 puntos porcentuales respecto a las estimaciones de enero, y se sitúan muy por debajo del promedio histórico del 3,7% registrado entre 2000 y 2019. Entre los países avanzados, Estados Unidos verá su crecimiento caer a 1,8% en 2025 —0,9 puntos menos que lo estimado previamente— mientras que la eurozona apenas alcanzará un 0,8%. Para las economías emergentes, la previsión se recortó a 3,7%, con una atención especial al impacto en China, que aparece como una de las más afectadas.











