En una clara muestra de confianza internacional, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó una revisión clave del programa acordado con la Argentina, readecuando las exigencias de reservas internacionales y avalando la dirección económica que lleva adelante el presidente Javier Milei. La decisión implicó el inmediato desembolso de USD 2.000 millones, luego de que el organismo reconociera el “desempeño positivo” de la política fiscal, el freno a la emisión monetaria y los avances concretos en la reducción de la inflación.
El nuevo acuerdo reconoce que, al 13 de junio, las reservas netas del Banco Central se encontraban USD 4.700 millones por debajo de lo estipulado originalmente, cuya meta era de apenas USD 1.100 millones negativos. A pesar de este incumplimiento, el FMI otorgó un waiver (dispensa) en virtud de las “medidas correctivas implementadas” y del “lanzamiento de una estrategia multifacética de acumulación de reservas”.

El documento técnico difundido por el staff del FMI confirma un cambio de estrategia que ya había sido anticipado por el ministro de Economía, Luis Caputo. “La reducción en USD 5.000 millones de las metas será bien recibida por el mercado”, señaló el funcionario días atrás en medio de la tensión cambiaria. El nuevo calendario pospone la próxima revisión del organismo a enero de 2026, lo que ofrece mayor previsibilidad al Gobierno y despeja el horizonte financiero en lo inmediato.
Según el nuevo esquema, el BCRA ya no deberá alcanzar USD 2.400 millones positivos a fines de 2025, sino que el nuevo piso será de USD 2.600 millones negativos. Hacia finales de 2026, el objetivo se reduce otros USD 2.000 millones. No obstante, se mantiene la meta de USD 22.900 millones de reservas netas positivas para fines de 2027, un objetivo ambicioso que coincidirá con el cierre del mandato de Milei.
Además de la flexibilización de metas, el Fondo elogió explícitamente el enfoque fiscal del Ejecutivo, que logró superávit primario antes de lo previsto, sin asistencia del Banco Central y sin descuidar la red de contención social. “El programa tuvo un comienzo sólido y un desempeño, en general, positivo”, afirmaron desde Washington.
Las nuevas medidas para engrosar reservas incluyen tanto la emisión de bonos como compras directas de divisas en bloque, lo que permitió sumar USD 2.000 millones desde principios de junio. De cara a lo que resta del año, el Fondo prevé que el proceso continúe con el respaldo de privatizaciones, venta de activos y concesiones, junto con el apoyo de acreedores oficiales.









