Conecte con nosotros

Economía

Fracaso del kirchnerismo: Argentina fue la economía del G20 que más cayó en el 2020, y será la que menos repuntará en 2021

Un informe de la reconocida calificadora internacional Moody´s asegura que nuestro país sufrió la contracción económica más grande dentro del G20, y comienza el año con malas expectativas de crecimiento.

Publicado

en

La crisis económica argentina, que ya se venía produciendo desde 2018, junto con la pésima gestión sanitaria, lograron que Argentina se convierta en el mayor desastre económico dentro del G20

La calificadora Moody’s estima que Argentina tuvo la mayor contracción económica dentro del G20 en el año pasado, y que este año tendrá la menor recuperación dentro del grupo de países en referencia. 

En concreto, mientras que los países que integran el G20 cayeron en promedio un 3,3% en 2020, el último dato del INDEC estimó la caída interanual argentina en torno al 10%, casi el triple que la media para las principales economías del mundo. 

La tasa de crecimiento esperada para Argentina en este año ronda el 5,3%, según estimó la calificadora, y la cifra fue similar a lo que esperan la mayoría de las consultoras privadas y el propio Ministerio de Economía. 

Ad

De concretarse, la recuperación tendría un fuerte “efecto estadístico”, pues, aunque la economía se mantuviera en el mismo nivel que diciembre de 2020 y sin crecer absolutamente nada en todo el 2021, aun así, la variación interanual entre 2020 y 2021 arrojaría resultados positivos. 

De esta forma, se espera un muy modesto rebote que no será capaz de revertir ni la situación social ni la laboral, mientras que la economía empieza a profundizar un espiral inflacionario creciente. 

La inflación será un factor clave para determinar el comportamiento de la economía durante este año. El oficialismo inició con una estimación en el 29% anual para 2021, pero la cifra resulta poco creíble y ya se anticiparon fuertes discrepancias en las expectativas. 

La calificadora Moody’s estima que los precios repuntarán un 50% este año, y un 40% adicional para 2022. El panorama de la agencia internacional es, una vez más, similar a los relevamientos de las consultoras locales. 

Según el informe de expectativas de mercado REM, que elabora el Banco Central, la inflación esperada durante el primer mes del año se situó en el 45%, y todo indica que la meta del oficialismo quedará enterrada por la realidad. 

Ad

Algunos economistas, como Carlos Melconian, estiman que el kirchnerismo cometió el mismo error que se había producido en la gestión anterior, estableciendo metas de inflación excesivamente optimistas que terminan por desconcertar a los mercados y deteriorar las expectativas. 

De acuerdo a todas las estimaciones, nuestro país será uno de los más golpeados por la crisis económica internacional, y el Gobierno sigue sin tener un programa económico creíble y establecido. 

El kirchnerismo no presentó ninguna propuesta para responder a los problemas inflacionarios y de crecimiento, y en su lugar se aplicaron una serie de parches (controles de precios, salarios, tarifas públicas) para llegar a las elecciones de medio término. 

Desde la economía internacional, Moody´s estimó que Estados Unidos liderará la recuperación de la demanda global de servicios, aunque los programas fiscales y ambientales de Biden podrían reducir una parte nada despreciable en el crecimiento potencial de la economía más importante del planeta. 

Los precios de los bienes exportables argentinos continúan mostrando rendimientos muy favorables, pero la escasez de divisas a nivel local, el férreo control de cambios y la desorganización económica terminaron por desalinear los términos de intercambio internacionales con los locales.  

Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Economía

El Gobierno endurece el cepo y buscará ampliar la documentación tributaria requerida para operar

Publicado

en

Las entidades financieras y los agentes bursátiles podrán solicitar previamente declaraciones tributarias a aquellos clientes que busquen entrar al mercado de capitales. En la práctica, se teme que los organismos de control terminen imponiendo por la fuerza lo que originalmente constituye un lineamiento optativo.

En medio de la progresiva sangría de reservas y el agotamiento del cepo cambiario, el Gobierno dispuso más medidas para seguir estrangulando a las operaciones sobre el mercado legal.

La Unidad de Información Financiera (UIF), por medio de la Resolución 6/2022, dispuso que las entidades financieras como bancos o aseguradoras, así como los agentes bursátiles, podrán solicitar a sus clientes declaraciones tributarias específicas para poder acceder al mercado cambiario legal.

En concreto, las documentaciones tributarias solicitadas serán sobre Ganancias y Bienes Personales, ambos impuestos que tienen un enorme peso como proporción de los recursos totales que percibe el sector público.  

Aún si, si bien se plantea como un criterio que deberá adaptarse a las preferencias de cada entidad financiera con sus clientes, los mercados especulan con que las medidas terminen por imponerse de forma forzosa en las operaciones diarias. Los organismos de control tendrán un mayor peso para disuadir a las entidades financieras para que soliciten, en la práctica, estas declaraciones tributarias a sus clientes.

Las medidas suponen añadir un control adicional sobre el acceso al dólar MEP (que se obtiene en la bolsa de valores) y el dólar Contado con liquidación. Esto podría desembocar en un nuevo aumento de la brecha cambiaria, que actualmente se acerca al 100%.

La resolución fue impulsada por el ultra-kirchnerista Juan Carlos Otero, en un intento por seguir limitando el acceso a los dólares por parte de los argentinos, y contener la profundización de la pérdida de reservas internacionales.

Otero alegó que las disposiciones buscan fortalecer las herramientas de control sobre el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, pero lo cierto es que estos lineamientos ya estaban abordados en la reglamentación anterior de la UIF sancionada en 2017, y el objetivo real de las medidas es sencillamente imponer una nueva traba para la compra de dólares.

El Gobierno justificó, además, que el marco normativo anterior determinado por el macrismo había desarticulado completamente el control sobre todo tipo de operaciones de origen ilegal, pero nuevamente esta fue una declaración exagerada para justificar el endurecimiento burocrático del cepo.

Seguir Leyendo

Economía

Una familia necesitó $76.146 en diciembre para no ser pobre

Publicado

en

Representa un aumento del 40% en relación al año anterior.

El costo de la canasta básica total, que define el umbral de la pobreza en la Argentina, subió 40,5% a lo largo de 2021, casi diez puntos menos que la inflación general promedio, que fue del 50,9%.

El informe dice que la canasta básica alimentaria (CBA) –que marca el nivel de la indigencia- subió 3,9% en diciembre, respecto de noviembre, y 45,3% a lo largo de todo el 2021. Y la canasta básica total (CBT) escaló 3% en diciembre y 40,5% en un año.

Con las subas, la canasta alimentaria para una familia tipo (un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años) ascendió a 32.963,69 pesos y la canasta básica total ascendió a 76.146,13 pesos.

La Canasta Básica Alimentaria (CBA) se define como el conjunto de alimentos que satisfacen ciertos requerimientos nutricionales, y cuya estructura refleja el patrón de consumo de alimentos de la población de referencia.

Y la Canasta Básica Total (CBT), se obtiene mediante la ampliación de la CBA considerando los bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etcétera) consumidos por la población de referencia.

Fuentes oficiales aclararon que la diferencia entre los aumentos que registraron la CBA y la CBT respecto del Índice de Precios al Consumidor (IPC) –que marca la inflación general- responde a que no se computan los mismos productos. “Son canastas distintas”, dijeron.

Para el IPC, por ejemplo, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas se incrementó un 50,3% a lo largo de 2021 y el de “vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” avanzó solo 28,3%.

Seguir Leyendo

Economía

Frenazo de la economía China: el banco central rebaja la tasa de interés por miedo a una recesión

Publicado

en

La economía china muestra resultados cada vez más insuficientes en el comercio minorista. El tambaleo de la burbuja inmobiliaria se esparce por toda la economía del gigante asiático.

Los resultados económicos de China volvieron a ser decepcionantes para los estándares de crecimiento que normalmente acostumbraba tener el país asiático en los últimos años. La economía china creció solamente un 4% anual en el cuarto trimestre del 2021, el resultado más bajo desde 1990.

Pero los datos mensuales revelan una desaceleración aún mayor. Las ventas minoristas en China, que reflejan una enorme proporción de la economía, dejaron de crecer en noviembre y cayeron un 0,2% en el mes de diciembre.

En comparación con diciembre de 2020, las ventas minoristas de China rebotaron un 12,5% de acuerdo a la serie original del índice, pero se trata de un mero efecto de arrastre estadístico después de haber registrado una brutal caída en 2020.

La industria manufacturera también registró un fuerte enfriamiento en el ritmo del crecimiento mensual, un fenómeno que se acrecentó especialmente entre julio y septiembre del año pasado. La industria china creció un 3,8% anual en diciembre de 2021, cuando en 2019 mantenía tasas superiores al 6% anual.

Ante la evidente desaceleración de la economía, el Banco Central de China decidió recortar las tasas de interés de la política monetaria, con el objetivo de estimular la economía vía liquidez y más endeudamiento.

El temor detrás de las medidas es el surgimiento de una recesión después del desplome en las ventas del mercado inmobiliario y los problemas financieros de Evergrande. El objetivo de la autoridad monetaria china es evitar una mayor expansión de la recesión sobre cada vez más sectores de la economía.

Aún sin recesión, la desaceleración de la economía china supone un gran problema para el actual esquema de política económica bajo el liderazgo del dictador Xi Jinping. En su gestión, la deuda pública de China pasó de representar el 37% del PBI en 2013 hasta llegar al 66,8% en 2020. En el mismo período, el déficit fiscal trepó del 2% del PBI al 4,2% en 2018, y 3,7% del PBI en 2020.

La política fiscal desequilibrada de Xi Jinping se tornaría mucho más explosiva e insostenible si China finalmente pierde el crecimiento económico que mantuvo en los últimos años y sigue enfriando su ritmo de expansión.

Seguir Leyendo

Trending