En la provincia de Santa Fe, el 98% de los comercios abrió sus puertas en Rosario.
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El paro general convocado a nivel nacional por la CGT terminó siendo un fracaso, con un bajo nivel de adhesión en el sector comercial, donde la gran mayoría de los negocios permaneció abierto a pesar de la medida.
Informes de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) confirmaron que el paro no logró paralizar la actividad, con niveles de apertura muy altos tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el resto del país.
Uno de los datos más contundentes surgió del relevamiento realizado en la capital, donde apenas el 12% de los comercios se sumó a la medida, lo que reflejó el escaso impacto de la medida de fuersza sindical en uno de los principales centros económicos del país. La mayoría de los locales continuó operando con normalidad, incluso en un contexto condicionado por la paralización del transporte público.
Comercios abiertos.
El presidente de FECOBA, Fabián Castillo, explicó que los pocos cierres registrados se concentraron en áreas específicas vinculadas al transporte. “Hemos detectado que los lugares donde la mayoría de los locales permanecieron cerrados son los que trabajan con el flujo de pasajeros de transporte público, estaciones de trenes y centros de trasbordo”, señaló.
Por otro lado, el relevamiento de la CAC, que incluyó consultas en distintas provincias, confirmó que el paro no logró frenar la actividad comercial en el país. En numerosas ciudades, la apertura fue prácticamente total, aunque con menor presencia de clientes debido exclusivamente a las dificultades para movilizarse.
Fracasó el paro en todo el país
En la provincia de Buenos Aires, ciudades como Arrecifes, Pilar y San Isidro registraron funcionamiento normal de los comercios, mientras que en La Plata la apertura alcanzó el 100%. En el interior provincial, la actividad comercial también se sostuvo sin interrupciones.
El presidente Javier Milei.
El mismo escenario se repitió en el interior del país. En la provincia del Chaco, particularmente en Resistencia, los comercios operaron con normalidad, mientras que en la Patagonia, ciudades como Comodoro Rivadavia mantuvieron la totalidad de sus locales abiertos. También se registró funcionamiento pleno en Córdoba, Corrientes, Formosa y Mendoza, donde la actividad comercial continuó pese a la ausencia de transporte y el cierre de bancos.
En la provincia de Santa Fe, el 98% de los comercios abrió sus puertas en Rosario, mientras que en Tucumán el comercio y la gastronomía funcionaron plenamente durante toda la jornada. Incluso en grandes centros comerciales y shoppings, la operatividad se mantuvo prácticamente al 100%, con apenas algunas demoras aisladas en la apertura.
El ausentismo laboral también fue moderado, ubicándose por debajo del 20% en el interior del país y alrededor del 25% en el Área Metropolitana de Buenos Aires, cifras que no lograron afectar el funcionamiento general del sector.
Las entidades empresariales coincidieron en que la caída en la circulación de personas se debió principalmente a la paralización del transporte público y no a la adhesión de los comerciantes al paro. De este modo, el paro general no logró su objetivo de paralizar el comercio, que funcionó de manera amplia en todo el país.