El paro general convocado a nivel nacional por la CGT terminó siendo un fracaso, con un bajo nivel de adhesión en el sector comercial, donde la gran mayoría de los negocios permaneció abierto a pesar de la medida.
Informes de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) confirmaron que el paro no logró paralizar la actividad, con niveles de apertura muy altos tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el resto del país.
Uno de los datos más contundentes surgió del relevamiento realizado en la capital, donde apenas el 12% de los comercios se sumó a la medida, lo que reflejó el escaso impacto de la medida de fuersza sindical en uno de los principales centros económicos del país. La mayoría de los locales continuó operando con normalidad, incluso en un contexto condicionado por la paralización del transporte público.














