La Argentina atraviesa una etapa de reconfiguración económica que empieza a mostrar señales concretas en el sector comercial, particularmente en el rubro indumentaria. En medio de un escenario que combina dificultades estructurales con nuevas oportunidades, se consolida una tendencia: el desembarco de marcas internacionales que proyectan inversiones a mediano y largo plazo, reconfigurando la oferta y el funcionamiento del mercado interno. Este fenómeno, que comenzó a evidenciarse durante 2025 y se aceleró hacia noviembre de ese año, responde a un cambio de régimen económico que modificó las condiciones para operar en el país. En ese marco, distintas compañías globales comenzaron a evaluar —y concretar— su ingreso a la Argentina, con estrategias que incluyen asociaciones con socios locales, presencia en shoppings de alto tránsito y planes de expansión a cinco años.
Entre los movimientos más relevantes se encuentra la llegada de Dolce & Gabbana, que abrirá su primer local en el país antes de fin de año en el Patio Bullrich. Se trata de un hito para la firma, que nunca había tenido presencia directa en la Argentina. Su desembarco coincide, de manera llamativa, con la renuncia de Stefano Gabbana a la presidencia del grupo. A su vez, Armani regresará al país de la mano del Grupo Tucci. Inicialmente lo hará con la línea Armani Exchange en Unicenter durante las próximas vacaciones de invierno, mientras que en 2027 se prevé la llegada de su línea Emporio Armani al Patio Bullrich. La marca había dejado el país en 2009, cuando cerró su local en la Avenida Alvear tras enfrentar restricciones para importar.

Otro actor clave en esta nueva etapa es Decathlon, que inauguró en el complejo Al Río su primer local en la Argentina, como parte de un ambicioso plan para abrir 20 tiendas en cinco años. La iniciativa está liderada por el Grupo Uno y se complementará con la llegada de Kiabi, orientada a toda la familia y ya presente en Uruguay.
En paralelo, la cadena sueca H&M también puso el foco en el país y mantiene negociaciones avanzadas para instalarse en distintos shoppings. Según fuentes vinculadas a IRSA, la firma busca espacios de gran superficie en centros comerciales de alto tránsito. Aunque no hay acuerdos cerrados, el primer local podría abrir en Alto Palermo, seguido por Dot y Abasto, mientras que Alto Avellaneda aparece como una alternativa en evaluación. Desde la compañía precisaron: “Estuvieron en Buenos Aires antes de fin de año, recorrieron las locaciones y hubo reuniones”.









