Gracias a las desregulaciones en el sector energético impulsadas por el presidente Javier Milei, la producción de petróleo en la Argentina está a punto de alcanzar su nivel más alto en las últimas dos décadas.
Es que los nuevos incentivos económicos que trajo la sanción de la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos generó condiciones adecuadas para que las inversiones en el sector crezcan, haciendo que la producción de petróleo crezca a la par.
El yacimiento de shale oil, o petróleo no convencional, de Vaca Muerta juega un rol fundamental en el incremento de producción de barriles en el país. Tal es así que en su reporte mensual de julio, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) reportó que Argentina alcanzó la producción de 810.000 barriles diarios, niveles que no se veían desde principios del 2002.
La apertura del sector a la inversión extranjera y la promesa de generar un marco jurídico estable gracias al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) están llevando a las empresas a invertir para incrementar su capacidad de producción presente y futura.








