En un esfuerzo por dinamizar la economía y atraer inversiones extranjeras, el Gobierno de Javier Milei puso en marcha el Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), una política de flexibilización impositiva, aduanera y cambiaria destinada a proyectos que superen los 200 millones de dólares. Este esquema tiene como objetivo potenciar sectores estratégicos como la minería, junto con la explotación de petróleo y gas natural en Vaca Muerta.
Minería: un sector en crecimiento con gran potencial
La minería en Argentina mostró un crecimiento sostenido en los últimos años y el RIGI se presenta como una herramienta clave para liberar su potencial productivo. Las empresas del sector tienen actualmente proyectos en cartera por más de 25.000 millones de dólares, con perspectivas de expansión en provincias como San Juan, Catamarca, Chubut, Salta, Jujuy y Mendoza. Se espera que estos proyectos tripliquen las exportaciones del sector a 12.000 millones de dólares anuales en el corto plazo y alcancen los 30.000 millones en el largo plazo, además de duplicar los puestos de trabajo en la industria.
El auge del litio, impulsado por su alta demanda global en la era digital, y el resurgimiento del cobre, cuyo precio ha alcanzado los 9.000 dólares por tonelada, destacan entre las oportunidades más prometedoras para el país. A pesar de que Argentina aún no explota cobre a gran escala, el interés en este mineral está creciendo debido a su valor en el mercado internacional.
Minería: inversiones recientes y expectativas del sector
La implementación del RIGI ha generado interés entre los grandes jugadores internacionales de la minería. Recientemente, la minera canadiense Filo Corp fue adquirida por Lundin Mining y BHP, dos gigantes del sector que se embarcan en proyectos de extracción de cobre en San Juan, con una inversión prevista de 10.000 millones de dólares. Además, la australiana Unico Silver ha firmado un acuerdo para adquirir los proyectos de Pan American Silver en Santa Cruz.








