Gracias al superávit generado por el Gobierno de Javier Milei, Aerolíneas Argentinas confirmó un ambicioso plan de incorporación de 18 nuevas aeronaves junto con una inversión de 65 millones de dólares destinada a modernizar cabinas, interiores y servicios a bordo.
El dato más relevante del anuncio es que, por primera vez desde su reestatización, la empresa estatal podrá financiar íntegramente estas mejoras con recursos propios, sin recurrir a aportes del Estado. Esta situación es posible gracias al equilibrio financiero alcanzado durante la gestión del presidente Milei, que resolvió los problemas financieros de la compañía luego de décadas de déficit.
La ampliación de la flota no se realizará mediante compras directas, sino a través del modelo de leasing operativo con empresas internacionales (Lessors), que proveen aeronaves bajo contratos de alquiler de entre 10 y 20 años.

Esta modalidad permite acelerar los plazos y evitar el enorme desembolso inicial que supone la compra de un avión, cuyo costo base puede rondar los USD 250 millones. Según valores de mercado, cada aeronave implica entre USD 800.000 y USD 1,5 millones mensuales en alquiler, según el modelo elegido.
El plan de expansión contempla la llegada de cuatro Airbus A330neo destinados a las rutas de largo alcance y catorce Boeing MAX en sus variantes 8, 9 y 10. El Directorio de la aerolínea ya inició el proceso de aprobación para los cuatro Airbus y dos Boeing MAX8, mientras que la gestión del resto de las aeronaves se desarrollará en una segunda etapa. El cronograma proyecta que los primeros aviones lleguen a fines de 2026 y que la modernización completa se concrete entre 2027 y 2029.









