El sector petrolero argentino realizó una baja generalizada en los precios de los combustibles, encabezada por YPF y replicada luego por sus principales competidores.
La medida se aplicó en el marco de una postergación impositiva y responde a múltiples factores económicos.
Una decisión que marca el ritmo del mercado
La baja en los combustibles comenzó con una decisión de YPF, que redujo sus precios un 4% promedio a nivel nacional, y 4,75% en la Ciudad de Buenos Aires, según cifras difundidas por la propia empresa. El recorte se fundamentó en la caída del precio internacional del petróleo, el fin del “crawling peg”, y el impacto de los biocombustibles y la carga impositiva.











