La evolución toma relevancia considerando que, en abril, el nivel de depósitos había tocado el punto más bajo del año, tras un retroceso que se había iniciado luego del fuerte ingreso de dólares provocado por el blanqueo fiscal implementado en 2024. Aquella instancia generó un pico histórico en el sistema bancario, cuando los depósitos pasaron de menos de USD 20.000 millones en septiembre a más de USD 34.000 millones en noviembre. Sin embargo, entre diciembre y abril, esos niveles comenzaron a descender de forma progresiva.
Con la desregulación del mercado, el panorama cambió. Solo en julio, el crecimiento fue particularmente marcado: entre el 1° y el 22 de ese mes, el stock subió de USD 31.006 millones a USD 32.965 millones, lo que implica un aumento de USD 1.959 millones en apenas tres semanas, equivalente a un 6,3%. Tomando un período de 60 días, desde el 22 de mayo hasta el 22 de julio, el alza fue de USD 2.421 millones, con una variación del 7,9%.











