En la primera mitad de 2025, la Argentina atravesó un período de transformaciones económicas y sociales en el que se verificaron importantes mejoras en las condiciones de vida de más de 10 millones de personas, según datos oficiales del Indec.
Los avances logrados por el Gobierno de Javier Milei se registraron aun en un contexto de tensión electoral y desaceleración interrumpida de la inflación, y estuvieron asociados al crecimiento en los ingresos, el equilibrio fiscal y diversos cambios estructurales implementados por el Gobierno nacional.
Un semestre marcado por avances sociales amplios
De acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, en los 31 aglomerados urbanos analizados, que luego se extrapolan al total poblacional, 10,2 millones de personas mejoraron sus condiciones de vida, mientras que 7 millones experimentaron un deterioro. En total, los cambios afectaron a 17,2 millones de habitantes, equivalentes a más de un tercio de la población del país.

Si se consideran los 76 indicadores generales relevados por el organismo, vivienda, saneamiento, educación, salud y capacidades materiales de los hogares, 39 mostraron mejoras, 10 se mantuvieron sin cambios y 27 reflejaron retrocesos respecto al año anterior. El saldo neto positivo representa 3,3 millones de personas que mejoraron su situación, un crecimiento equivalente al 7% de la población total y significativamente superior al crecimiento vegetativo.
Crecimiento de salarios, jubilaciones y asignaciones
Uno de los factores más influyentes fue la evolución del ingreso real. Entre el primer semestre de 2024 y el de 2025, el salario real de los trabajadores registrados aumentó 8,9%, un avance decisivo para la reducción de la pobreza por ingresos. Según el Indec, la pobreza cayó desde el pico del 52,9% a 31,6% de la población, una de las disminuciones más pronunciadas desde que existen mediciones trimestrales.









