El banco Goldman Sachs espera una caída de la inflación, crecimiento económico y continuidad de las reformas de Milei.
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Un nuevo informe del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs trazó un panorama económico para la región y dedicó un apartado relevante a la Argentina, con proyecciones que anticipan una marcada desaceleración de la inflación, continuidad del equilibrio fiscal y un crecimiento de la actividad económica en los próximos años.
Entre los datos destacados, el documento estima que, gracias al exitoso programa económico del Gobierno de Javier Milei, la inflación argentina podría ubicarse en el 20% durante 2026, lo que representaría el nivel más bajo desde 2013.
El análisis señala que, luego de dos años consecutivos con inflación de tres dígitos, el proceso de desinflación continuaría de manera sostenida. Para el cierre de 2025, Goldman Sachs proyecta una tasa de inflación del 30,6%, cifra que sería la más baja desde 2017. En esa línea, el banco de EEUU afirma: “Pronosticamos una desaceleración adicional al 20% en 2026, el nivel más bajo desde 2013”.
Javier Milei, presidente de Argentina.
Según el informe, esta evolución de los precios estaría asociada a la consolidación del fuerte equilibrio fiscal implementado por el Gobierno de Milei, el avance de reformas económicas y una mejora en la confianza del sector empresarial.
En este contexto, la entidad financiera considera que el escenario político también juega un rol relevante, al señalar que el desempeño electoral del oficialismo en las elecciones de mitad de mandato “refuerza la gobernabilidad” y podría favorecer un aumento de las inversiones en los próximos años.
En cuanto a la actividad económica, Goldman Sachs proyecta un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 4,4% para 2025 y del 2,7% para 2026. De acuerdo con el informe, esta expansión estaría impulsada principalmente por la inversión y el consumo, en un marco de salarios reales en crecimiento y condiciones financieras más favorables.
El documento también profundiza en la composición del crecimiento esperado. Para 2026, Goldman Sachs anticipa que el desempeño de la economía será más sólido de lo que reflejan los promedios anuales, debido a una fuerte reducción del arrastre estadístico.
En ese sentido, estima que este efecto pasará del 3,1% en 2025 a apenas 0,5% en 2026, lo que implicaría que la expansión dependerá en mayor medida del impulso propio de la actividad económica y no de factores heredados del año previo.
El presidente Javier Milei.
Otro eje central del informe es la productividad total de los factores. El banco considera que esta variable “debería beneficiarse a través de la desregulación, las reformas estructurales, un marco regulatorio más favorable para las empresas y la inversión, y la flexibilización gradual de los controles de capital y la represión financiera, impulsada en gran medida por la dinámica de precios en Argentina”.
Finalmente, el análisis incorpora el frente político y fiscal dentro de sus proyecciones. Goldman Sachs prevé que el Gobierno de Milei mantenga un compromiso firme con la disciplina fiscal por tercer año consecutivo.
Además, señala: “El resultado electoral también mejoró las perspectivas para la agenda de reformas estructurales del gobierno en la segunda mitad de su mandato, y se espera que las prioridades legislativas se centren en las reformas laboral (a partir de febrero de 2026), tributaria y previsional, junto con los esfuerzos para codificar la extensa agenda de desregulación impulsada mediante decretos ejecutivos en los últimos dos años”.
En conjunto, el informe presenta un escenario de desaceleración inflacionaria, crecimiento económico y continuidad de las reformas, con la inflación del 20% en 2026 como uno de los principales hitos proyectados para la economía argentina bajo la administración Milei.