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Economía

¿Se termina el Bitcoin en Argentina? Cómo el gobierno planea regularlo y qué se intentó antes

Entre el devaluado peso y el cepo cambiario, muchos argentinos optan por las criptomonedas, como el Bitcoin, para resguardarse. Para evitar que ese dinero se escape de las normativas del Estado, el gobierno de Fernández está evaluando una serie de regulaciones.

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La Unidad de Información Financiera (UIF) dio a conocer que puso en marcha una investigación dirigida a recabar información sobre los tenedores de criptomonedas para disponer de datos actualizados respecto a ese tipo de operatorias y también dispuso a una serie de entidades a reportar cualquier transacción que pudiera considerarse sospechosa. Este es el primer paso a regular las monedas digitales y a controlar su precio, uno de los pocos que el gobierno de Alberto Fernández todavía no ha podido agarrar.

Las criptomonedas, un tipo de dinero paralelo muy famoso por su tecnología innovadora y por su moneda predilecta, el Bitcoin, ha servido como una de las principales alternativas a las monedas nacionales de todos los países del mundo. Pero como siempre, Argentina no está dispuesta a permitir la libertad de las personas.

El organismo, comandado por Carlos Alberto Cruz, advirtió que “en los últimos tiempos se observa un incremento de las operaciones realizadas a través de activos virtuales”. 

Implica suponer que estas transacciones “podrían estar siendo efectuadas por personas que pretenden soslayar los estándares internacionales y evitar el sistema preventivo de lavado de activos”, intentando hacer quedar a los tenedores de criptomonedas como personas que solo operan en la ilegalidad, cuando en la mayoría de ellos casos esto no es lo que ocurre. 

Al menos desde 2009 la UIF estaría trabajando sobre el tema y la misma afirmaría en una serie de comunicados que estas acciones tendrían el fin de “ayudar” al sistema de las criptomonedas mediante un esquema de regulación que “convenga” a las compañías que conforman este sistema. No hay que dejarse engañar, lo que busca el gobierno es regular el precio del Bitcoin para regular su tipo de cambio contra el dolar y, así, regular de manera indirecta una vez más el tipo de cambio del dinero estadounidense.

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En la Argentina justamente es muy común el uso de criptomonedas para resguardarse de la gran cantidad de regulaciones. Se pudo observar un gran salto en cantidad de operaciones de Bitcoin siempre que se establecían nuevos controles cambiarios relacionados a la compra de divisa extranjera.

Los argentinos ven al Bitcoin como un claro refugio de valor, a pesar de la enorme volatilidad que tiene su mercado, en comparación con el peso argentino. El Bitcoin y demás criptomonedas justamente tienen un valor distinto a cero ya que son monedas que están lejos de las regulaciones del Estado y por lo tanto una mejor alternativa a las monedas más devaluadas.

Las criptomonedas preocupan a los jerarcas del sistema monetario argentino ya que no podrían considerarse como monedas estrictamente, ya que no cumplen con los recaudos exigidos por el artículo 30 de la Carta Orgánica del BCRA, para ser consideradas una moneda. La normativa exige que el emisor del instrumento imponga el curso legal respecto del instrumento, y la existencia de un valor nominal fijado al mismo. Aun así, las criptos podrían incluirse bajo la legislación del Código Civil y Comercial de la Nación (CCYCN) y considerarlas un bien susceptible de valor.

Cabe destacar que, a pesar de la carencia de regulaciones, la Ley del Impuesto a las Ganancias reformada en 2017 por Macri (Ley N.º 27.430), grava la renta producto de la compraventa de monedas digitales en ciertas condiciones con un 15% de impuesto a las ganancias. Afortunadamente, las criptomonedas no quedaron comprendidas en dicha ley, por no ser identificables estrictamente con ciertas palabras o requisitos que se determina en el articulado. 

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Pero parece que llegó la hora, y el gobierno kirchnerista esta vez atacará a las criptomonedas con legislación específica. Una de las razones que más lleva a Alberto Fernández querer regular las criptomonedas es que éstas permiten el anonimato a sus portadores. Esto es posible a través de diferentes tecnologías de encriptación, por ende, se conforman como divisas seguras ante cualquier intento de regulación y control por parte del estado. Divisas seguras implican ahorro seguro, algo impensado con el peso.

Además, las criptos son una manera en la que muchos argentinos están adquiriendo dólares hoy en día. El pasaje peso a Bitcoin, Bitcoin a dólar, deja un tipo de cambio muy competitivo actualmente, mucho más cercano al dólar blue que al dolar oficial.

El “dólar Bitcoin” no es alcanzado por el cepo cambiario y esto no le gusta al gobierno kirchnerista, que no quiere dejar ninguna puerta abierta y está decidido a reprimir la economía en todas sus formas.

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Economía

Cristina se impone a Guzmán: se usarán los dólares del FMI para el despilfarro y se dispara la emisión monetaria

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Tras el colapso del Frente de Todos en las urnas, la Vicepresidente se impuso al propio Alberto Fernández y el ministro Martín Guzmán, y decidió emplear una maniobra para utilizar recursos brindados por el FMI para disparar el gasto público en cara a la campaña electoral.

En las últimas horas la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner demostró nuevamente tener el control real de la coalición oficialista, e impuso su voluntad por sobre la del ministro de Economía y la del propio Alberto Fernández.

El Gobierno utilizará los dólares del Fondo Monetario Internacional en el Banco Central para encarar una violenta expansión del gasto público en cara a las elecciones de noviembre. El kirchnerismo apuesta por el despilfarro de recursos para mejorar su posición política hasta las últimas consecuencias y bajo cualquier costo.

De la misma manera en que se hizo en 2009, el Gobierno colocó Letras intransferibles al Banco Central por las cuales podrá hacerse de unos US$ 4.334 millones en concepto de Derechos Especiales de Giro (DEG), una suerte de divisa internacional convertible con el dólar y establecida por el FMI.

Estas medidas fueron establecidas para eludir las restricciones que establece la Carta Orgánica del BCRA, las cuáles indican que la autoridad monetaria solo puede girar a Tesorería hasta un 20% de la recaudación acumulada en 12 meses y hasta un 12% de la base monetaria si es preciso.

Al emplear las Letras intransferibles, las restricciones no se ven violentadas en términos contables y legales, pero en términos económicos el BCRA pierde recursos propios que habían sido otorgados por el FMI para fines muy específicos, y el Tesoro adquiere recursos para fomentar políticas socialistas.

Pero esta maniobra no resulta fortuita para el funcionamiento de la economía. Hasta ahora, el ministro Martín Guzmán se había negado a utilizar estos recursos e intervenir el Banco Central debido a la presión inflacionaria que deriva directamente de este tipo de políticas arbitrarias.

Para concretar las operaciones, y dado que los DEGs depositados en el Banco Central son del Tesoro y que este debe emplear gastos en pesos, el BCRA compra esos DEGs con una agresiva emisión monetaria y estos recursos son finalmente lanzados a la economía mediante una política fiscal extremadamente expansiva.

Las consecuencias esperables de estas medidas son claras: una mayor presión sobre el dólar en el mercado paralelo, mayor desequilibrio externo, mayor brecha cambiaria, y finalmente una mayor presión inflacionaria.

El kirchnerismo podría desarticular completamente toda la corrección fiscal realizada desde diciembre del año pasado y desequilibrar la economía, pues el sobrante monetario es actualmente el principal problema que enfrenta Argentina.

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Economía

El director del Banco Nación propuso crear un sistema monetario similar al de Cuba

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El economista ultra-kirchnerista Claudio Lozano, nombrado presidente del Banco Nación por Alberto Fernández, propone crear un sistema monetario similar al que tiene Cuba y limitar severamente la compra de dólares en el país.

En el marco de la amplia derrota del kirchnerismo, Claudio Lozano, economista fanáticamente kirchnerista y actual director del Banco Nación, propuso en diálogo con C5N una polémica reforma monetaria en la cual los argentinos perderían la posibilidad de defender sus ahorros comprando dólares.

Lozano propuso instaurar en el país un sistema monetario socialista, similar al que tiene Cuba, donde los ciudadanos pierden el derecho a adquirir divisas extranjeras cuando dispongan de hacerlo, y el Estado se garantiza la base imponible para recaudar el impuesto inflacionario. En otras palabras, propuso la inconvertibilidad más absoluta del peso argentino en cualquier divisa y bajo cualquier tipo de cambio, bajo cualquier instancia.

Dentro del esquema descripto por el economista, se propuso imponer nuevas regulaciones sobre el mercado cambiario para terminar de desdoblar la compra de divisas de la misma forma que en Cuba: una parte legal exclusivamente para el Estado o un cierto grupo minoritario, y el resto de las personas obligadas a operar con una divisa no convertible y de dudoso valor para realizar sus transacciones cotidianas.

Claudio Lozano, actual director del Banco Nación nombrado por Alberto Fernández en enero de 2020.

El principal objetivo de la reforma propuesta es dotar al Estado de una forma de financiamiento compulsiva aún más estricta de la que existe hoy. De esta manera, el Lozano criticó la tenue corrección fiscal que lleva adelante el ministro Martín Guzmán.

“Desde octubre del año pasado el nivel de ajuste fiscal no era compatible con una sociedad como la que tenemos”, sentenció Claudio Lozano en referencia a la política fiscal de Guzmán.

Lozano aseguró que los subsidios económicos a los servicios públicos “no pueden debatirse” y que se deberá profundizar la política de “transferencias sociales” a partir de un ingreso universal. Este tipo de medidas se tornan prácticamente infinanciables sin un violento incremento de la asistencia monetaria del Banco Central.

Este planteo no es novedoso dentro de las filas del cristinismo fanático, pues la reconocida referente de la izquierda kirchnerista, Fernanda Vallejos, ya anticipó en reiteradas oportunidades que la corrección fiscal de Guzmán es ampliamente incompatible con las preferencias ideológicas de la Vicepresidente.

La debacle electoral del oficialismo impulsó un nuevo cimbronazo interno a nivel ideológico, y cada vez más voces que responden directamente a Cristina Fernández pujan por una nueva radicalización del Gobierno que podría tornarse peligrosa.

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Economía

¿Crisis institucional? El dólar se disparó hasta los $187 y se derrumban las acciones argentinas en Wall Street

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Tras la implosión en el gabinete nacional, y ante las dudas por la continuidad del programa económico, los mercados reaccionaron desfavorablemente y se derramaban los ADRs argentinos en la plaza de Wall Street.

Después de la estrepitosa derrota electoral, el kirchnerismo sigue sin tocar fondo y la implosión del gabinete nacional supone un nuevo cimbronazo. Las dudas sobre la continuidad del programa económico o un cambio en la estrategia con el FMI sembraron pánico en los mercados financieros.

El dólar paralelo llegó hasta los $187, subiendo prácticamente $5 en un solo día. La brecha cambiaria llegó al 78,5% y se vuelve cada vez más incontenible. El alza del dólar también alcanzó a los mercados alternativos, aunque el Banco Central se negó a permitir mayores correcciones sobre el segmento oficial.

Desde el plano financiero, los títulos nacionales en Wall Street registraron pérdidas importantes. La amenaza por una posible radicalización del kirchnerismo sentó las bases para una implosión bursátil de los ADRs.

Edenor registró pérdidas por un 10%, y la misma suerte corrieron las principales entidades bancarias del país, como el Grupo Galicia (-3,3%), Banco Supervielle (-3,6%) y Banco Macro (-4,4%).

La incertidumbre sobre los mercados refleja la falta de determinación del Gobierno de Fernández. Hasta ahora, el ministro Guzmán planteaba una corrección tarifaria para el año próximo, aunque de carácter tenue. Dado el actual caos institucional, estas garantías dejan de ser tan robustas y muchos inversores temen que el Gobierno se incline por medidas abiertamente extremistas.

El Riesgo País también se vio afectado y subió hasta los 1.505 puntos básicos. Tras el endurecimiento de la postura del Fondo Monetario Internacional y la falta de definiciones del Gobierno, la posibilidad de un acuerdo parece algo cada vez más lejano.

Los cambios en el gabinete podrían ser transcendentales para la política económica en materia de tarifas públicas y la gestión de la deuda externa con el FMI, lo cual mantiene en un absoluto estado de alerta a todos los mercados.

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