YPF dio un paso clave en su estrategia de innovación operativa al utilizar por primera vez fibra óptica descartable para monitorear fracturas hidráulicas en Vaca Muerta. La incorporación de esta tecnología permitió a la petrolera realizar un seguimiento en tiempo real de los procesos de estimulación sin registrar incidentes ni demoras, según informó el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín.
La técnica fue aplicada en 27 etapas de fractura y permitió detectar 40 eventos de “frac-hits”, es decir, interferencias entre pozos cercanos. Estas situaciones pueden afectar tanto la productividad como la integridad estructural de las instalaciones, por lo que su detección temprana se considera estratégica. “Es un nuevo avance en nuestra transformación tecnológica para seguir consolidando a YPF como una compañía líder en eficiencia e innovación”, expresó Marín a través de LinkedIn.
¿Qué es la fibra óptica descartable y por qué marca un hito?
La fibra óptica descartable funciona como un sensor de alta sensibilidad que mide variables como presión, temperatura y señales acústicas generadas durante la fractura. A diferencia de otros métodos más costosos o complejos, se trata de una solución de un solo uso que se degrada al finalizar el proceso.
El sistema, provisto por la firma Halliburton mediante su tecnología ExpressFiber, está diseñado para pozos horizontales de gran extensión, de hasta 9.100 metros. La fibra puede ser bombeada antes o durante la operación, y luego es eliminada sin necesidad de recuperar el material, lo que reduce tiempos y costos.

Gracias a esta tecnología, los equipos de YPF pudieron obtener información directa y en tiempo real sobre la actividad subterránea, lo que representa una ventaja frente a métodos indirectos como trazadores químicos o análisis de presión diferida.
Mitigación de riesgos: detectar frac-hits en tiempo real
Uno de los principales aportes de esta innovación es la capacidad de detectar y reaccionar frente a eventos de frac-hits, que ocurren cuando una fractura hidráulica impacta en un pozo adyacente. Estos fenómenos pueden provocar variaciones de presión, dañar instalaciones y afectar el rendimiento del yacimiento.
Durante esta experiencia, YPF identificó 40 eventos de este tipo sin que se produjeran interrupciones en el flujo de trabajo. La lectura inmediata de los datos permitió mantener la continuidad operativa y evitar medidas correctivas posteriores.








