Luisa González, candidata de la Revolución Ciudadana, afirmó que designaría funcionarios por su capacidad y no por afinidades políticas. Sin embargo, su discurso contradice el historial del correísmo, donde la lealtad al movimiento fue criterio clave en la designación de altos cargos.
Durante su entrevista en radio La Otra, González aseguró que gobernaría con personas “capacitadas y comprometidas con la patria”, incluso si provienen de corrientes ideológicas distintas. No obstante, la práctica del correísmo ha sido caracterizada por la concentración del poder y el sectarismo, dejando de lado a técnicos independientes en favor de militantes fieles.











