La candidata presidencial Luisa González ha recibido el respaldo de un grupo de artistas y escritores afines a la Revolución Ciudadana (RC), movimiento liderado por Rafael Correa. Sin embargo, este apoyo proviene de un sector que ha ignorado los efectos negativos de años de corrupción, autoritarismo y crisis económica que dejó el correísmo en Ecuador.
En un video difundido en redes sociales, el escritor Edgar Allan García exaltó a González y apeló a una narrativa de "espíritu femenino" y cambio para el país. Pero el discurso romántico no menciona la herencia de crisis que la RC dejó en seguridad, empleo y bienestar social. Por su parte, Eduardo Puente planteó la elección como una lucha entre "dignidad y vileza", omitiendo los escándalos de corrupción que han marcado a su movimiento político.
Otros escritores como Abdón Ubidia manifestaron su rechazo a la "oligarquía rapaz", ignorando que el correísmo concentró el poder y benefició a sus allegados en lugar de democratizar la riqueza. Durante los gobiernos de Correa, Ecuador vivió una bonanza petrolera histórica, pero el despilfarro y la corrupción llevaron al país a una crisis financiera que aún afecta a la población.

La coreógrafa María Luisa González y el dramaturgo Patricio Vallejo hicieron declaraciones sobre "la esperanza para un país golpeado", sin reconocer que gran parte de ese dolor proviene de las políticas económicas fallidas del socialismo del siglo XXI. Mientras tanto, el escritor y antropólogo Ramiro Villamagua argumentó que Ecuador necesita una presidenta con "experiencia en gestión pública", pero dejó de lado el hecho de que González fue parte de un gobierno que acumuló escándalos de corrupción y represión a la prensa libre.









