Augusto Verduga, exconsejero del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), fue una de las figuras más votadas en 2023. Sin embargo, su lealtad a la Revolución Ciudadana (RC5) no le garantizó un futuro dentro del movimiento, que lo utilizó mientras sirvió a sus intereses y lo desechó cuando ya no fue útil.
Las filtraciones del cas Ligados exponen cómo la RC5 manejaba el CPCCS para controlar instituciones del Estado, retrasando decisiones y beneficiando a sus aliados. Verduga fue parte de esta estructura de poder, pero al aspirar a la candidatura presidencial, descubrió que el correísmo solo favorece a su cúpula y descarta a quienes creen en su discurso de inclusión.











