Para 2025, se proyecta un gasto en salarios de USD 9.700 millones, una disminución provisional frente al año anterior. La proforma presupuestaria definitiva será presentada en agosto.
La mayor expansión del gasto ocurrió entre 2007 y 2014, impulsada por los ingresos petroleros y el endeudamiento con China. En 2016 iniciaron los primeros ajustes con Lenín Moreno.
Durante la pandemia de 2020, se aplicaron recortes más drásticos. Se eliminaron partidas, se liquidaron empresas públicas y se redujeron jornadas y sueldos, generando una caída de USD 705 millones.
Tras una leve baja en 2021, el gasto volvió a crecer por aumentos salariales, especialmente en educación y seguridad. Noboa enfrenta el reto de controlar esta tendencia sin afectar sectores sensibles.
El control del gasto en sueldos será clave para la sostenibilidad fiscal. El plan del Gobierno busca eficiencia sin deteriorar la calidad del servicio público.