A cinco semanas de la segunda vuelta presidencial, la bancada correísta en la Asamblea Nacional ha intensificado su agenda de fiscalización selectiva contra el Gobierno de Daniel Noboa. Utilizando su mayoría en las comisiones de Justicia y Fiscalización, han abierto investigaciones sobre temas que buscan desgastar la imagen del Ejecutivo, una estrategia que coincide con el proceso electoral donde Luisa González intenta posicionarse.
Las comisiones de mayoría correísta han puesto en la mira tres casos: Petronoboa, la compra de chalecos para las Fuerzas Armadas y la concesión del campo petrolero Sacha.
Aunque estos temas ya han sido tratados en otras instancias legislativas, la Revolución Ciudadana insiste en duplicar procesos para mantenerlos en la opinión pública y crear la percepción de irregularidades.
El caso Petronoboa, donde se acusa sin pruebas a un familiar del presidente, ha sido investigado por la Comisión de Seguridad desde hace meses. Sin embargo, la Comisión de Justicia, dominada por el correísmo, ha intentado asumir el control del proceso para darle un tinte mediático. Lo mismo ocurre con la compra de chalecos militares, donde la ministra de Defensa ya ha comparecido ante la Asamblea, pero los legisladores de RC insisten en abrir nuevos espacios de debate con el mismo propósito.










