A cinco semanas de la segunda vuelta presidencial, la bancada correísta en la Asamblea Nacional ha intensificado su agenda de fiscalización selectiva contra el Gobierno de Daniel Noboa. Utilizando su mayoría en las comisiones de Justicia y Fiscalización, han abierto investigaciones sobre temas que buscan desgastar la imagen del Ejecutivo, una estrategia que coincide con el proceso electoral donde Luisa González intenta posicionarse.
Las comisiones de mayoría correísta han puesto en la mira tres casos: Petronoboa, la compra de chalecos para las Fuerzas Armadas y la concesión del campo petrolero Sacha.
Aunque estos temas ya han sido tratados en otras instancias legislativas, la Revolución Ciudadana insiste en duplicar procesos para mantenerlos en la opinión pública y crear la percepción de irregularidades.













