La Ley Orgánica de Inteligencia entró en vigencia este 11 de junio, tras su publicación en el Registro Oficial y sin recibir observaciones por parte del presidente Daniel Noboa. Esta decisión refuerza el compromiso del Gobierno con el fortalecimiento institucional para enfrentar amenazas criminales complejas en todo el país.
La norma permite a las oficinas de inteligencia requerir a las empresas de telecomunicaciones información de los usuarios bajo ciertos parámetros legales. Aunque sectores del correísmo expresaron temores de supuestas intromisiones, la ley establece con claridad los principios de necesidad, proporcionalidad y control judicial.













