El Ejecutivo celebró la aprobación de la Ley de Solidaridad Nacional, que ahora rige como marco jurídico ante conflictos armados internos. El Gobierno de Daniel Noboa la impulsó con respaldo legislativo y la publicó sin vetos en el Registro Oficial. Entre sus pilares están la validación de operaciones policiales y militares, reformas penales, y nuevos delitos asociados a las economías ilegales. La iniciativa es un avance firme en la lucha contra el crimen organizado.
La Ley añade al Código Penal figuras como el indulto diferido y los allanamientos por conflicto armado, regulados por jueces especializados. También se prohíbe sustituir prisión preventiva, salvo para policías y militares en funciones.













