El 22 de septiembre de 2025, el presidente Daniel Noboa acudió a un evento en Latacunga para entregar créditos al sector turístico. La cita coincidió con el inicio del paro nacional convocado por la Conaie en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel.
En su discurso, Noboa advirtió con firmeza que no abandonará la ciudad ni retrocederá frente a presiones. Vestido con una casaca estilo militar, aseguró: “No vamos a ceder ni un milímetro, ni tampoco me voy a ir de aquí”.
La respuesta estuvo dirigida a los sectores que exigieron que el mandatario dejara Cotopaxi. Noboa recalcó que su gobierno no teme a las calles ni a las amenazas, porque cuenta con legitimidad y respaldo ciudadano.
Mientras el Ejecutivo mostraba fuerza en Latacunga, se realizó una contramarcha encabezada por la ministra Zaida Rovira. El oficialismo tomó primero las calles del centro de la ciudad como muestra de respaldo a la decisión presidencial.
Latacunga Gobernación
En paralelo, el Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC) inició una marcha desde el sector La Estación. Los manifestantes denunciaron que la fuerte presencia militar bloqueó su paso hacia la Gobernación de Cotopaxi.
La tensión aumentó cuando los manifestantes lograron avanzar hasta el sector Héroes del Cenepa. Allí instalaron una asamblea para definir nuevas acciones en el marco del paro nacional convocado por la Conaie.
En su intervención, Noboa insistió en que las movilizaciones buscan desestabilizar al país. Aseguró que su administración trabaja por la gente, mientras otros intentan mantener al Ecuador “anclado en el pasado”.
En conclusión, la permanencia del presidente en Latacunga simbolizó un desafío directo a los intentos de presión social. Noboa mostró firmeza y ratificó que no se retirará, reforzando su imagen de gobernante decidido a sostener el orden y la gobernabilidad.