Jorge Herrera, expresidente de la Conaie, rechazó públicamente el acuerdo político entre el correísmo y ciertos dirigentes indígenas. Afirmó que la firma del pacto en Chimborazo representa una ruptura con los principios históricos del movimiento indígena.
Según Herrera, el acuerdo con la Revolución Ciudadana no fue consultado con las bases y responde únicamente a intereses de coyuntura. Recalcó que las decisiones deben emanar del pueblo organizado y no de pactos entre élites políticas.
El exdirigente también cuestionó la legitimidad del acto, señalando que no puede utilizarse la historia de resistencia indígena como moneda de cambio electoral. Para Herrera, este tipo de acciones desconocen el sacrificio y la lucha de décadas que han caracterizado al movimiento indígena en Ecuador.









