La tensión entre ambos pilotos, uno veterano y otro emergente, se convierte en el eje central de la historia. La rivalidad se vive dentro y fuera del circuito, reflejando conflictos clásicos del automovilismo como Senna vs Prost o Hamilton vs Alonso.
Rodaje con realismo extremo y tecnología de punta
La producción de F1 fue una proeza técnica. El equipo rodó en los intervalos reales de los Grandes Premios de 2024, en colaboración con la FIA, lo que otorgó a la película una autenticidad inigualable.
Joseph Kosinski, director de Top Gun: Maverick, lideró el proyecto con un enfoque cinematográfico hiperrealista. Se utilizaron entre 25 y 30 cámaras para capturar las carreras desde ángulos inéditos, intensificando la sensación de velocidad y peligro.












