Caída récord de Ubisoft: las acciones se hunden 39% tras el anuncio de reestructuración
Ubisoft cae 39% en bolsa tras cancelar juegos y anunciar despidos
porAgustín Ares
entretenimiento
La editora francesa se hundió 39 % en bolsa tras anunciar recortes, cancelaciones y fuertes pérdidas.
Ubisoft atravesó una de las peores jornadas financieras de su historia reciente. Tras anunciar una profunda reestructuración, sus acciones se hundieron hasta un 39 % en una sola rueda.
El papel cerró en 3,99 euros, el valor más bajo desde 2011, y encendió todas las alarmas en el mercado europeo de videojuegos.
Ubisoft atravesó una de las peores jornadas financieras de su historia reciente
Una caída histórica que refleja años de deterioro
El derrumbe bursátil expuso el retroceso acumulado de la editora francesa en los últimos años. En su pico histórico, en julio de 2018, la acción había llegado a 107,90 euros.
Incluso en enero de 2021 todavía cotizaba cerca de los 85 euros. En apenas cinco años, Ubisoft perdió alrededor del 95 % de su valor.
De gigante global a capitalización mínima
La compañía pasó de valer cerca de 11.000 millones de euros a una capitalización aproximada de 616 millones. El desplome refleja una combinación de malos lanzamientos, retrasos y pérdida de confianza inversora.
Funciona con un modelo de suscripción mensual de 30 euros
El golpe se da, además, en un contexto delicado tras la reciente venta minoritaria a Tencent.
Reestructuración total: menos juegos y más recortes
Ubisoft confirmó una reorganización completa de su estructura creativa. A partir de ahora, el desarrollo quedará dividido en cinco grandes unidades por géneros.
Ubisoft insiste en que busca “respetar al jugador”
Según la empresa, el plan apunta a “recuperar el liderazgo creativo” y provocar un rebote tras varios ejercicios negativos.
Proyectos cancelados y estudios cerrados
Como parte del ajuste, se cancelaron seis juegos, entre ellos el remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo. Otros siete títulos fueron postergados.
También se anunció el cierre de estudios en Halifax (Canadá) y Estocolmo, junto con reestructuraciones en otros países.