Trump endurece las reglas de cuatro créditos fiscales y busca ahorrar alrededor de USD 3.000 millones al impedir pagos a inmigrantes que no cumplen los requisitos legales.
La administración del presidente Donald Trump anunció nuevas medidas para impedir que inmigrantes que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos reciban beneficios derivados de cuatro importantes créditos fiscales reembolsables. El Departamento del Tesoro y el Servicio de Impuestos Internos (IRS) presentaron el miércoles nuevas regulaciones destinadas a reforzar los requisitos de elegibilidad y garantizar que los recursos financiados por los contribuyentes lleguen únicamente a quienes cumplen con la ley.
La iniciativa fue anunciada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien sostuvo que las nuevas reglas podrían generar un ahorro estimado de unos 3.000 millones de dólares para los contribuyentes estadounidenses. La medida forma parte de la agenda de la administración Trump para reducir el uso indebido de fondos públicos y priorizar a ciudadanos estadounidenses y personas que legalmente califican para recibir estos beneficios.
Las nuevas regulaciones afectan cuatro créditos fiscales reembolsables: el crédito por hijos, el crédito de adopción, el Crédito Fiscal de la Oportunidad Estadounidense y el Credito Tributario por Ingreso de Trabajo (EITC). Al ser reembolsables, estos créditos pueden generar un pago al contribuyente incluso cuando el monto del crédito supera los impuestos que debe pagar.
El gobierno de Trump anunció nuevas medidas para restringir los créditos fiscales reembolsables a los inmigrantes ilegales
El Tesoro explicó que las nuevas normas buscan garantizar que solamente ciudadanos estadounidenses, nacionales estadounidenses y extranjeros que cumplan con los requisitos legales puedan acceder a estos beneficios. De esta manera, el gobierno pretende cerrar una vía que, según la administración, permitía que personas que no tienen derecho legal a determinadas prestaciones recibieran dinero financiado por los contribuyentes.
''Bajo el presidente Trump, los días de los inmigrantes ilegales cobrando beneficios financiados por los contribuyentes han terminado'', afirmó Bessent. El secretario añadió que la legislación federal es clara y que el Departamento del Tesoro está decidido a hacerla cumplir.
Bessent defendió la decisión como una cuestión de justicia fiscal y responsabilidad gubernamental. Argumentó que los contribuyentes estadounidenses no deberían verse obligados a financiar beneficios destinados a personas que, por ley, no pueden recibirlos. Según el secretario, las regulaciones buscan terminar con abusos, proteger la integridad del sistema tributario y colocar a los estadounidenses en primer lugar.
El secretario del Tesoro estadounidense aseguró que las nuevas normas buscarán que solo ciudadanos estadounidenses y extranjeros que cumplan con requisitos legales puedan cobrar los créditos fiscales reembolsables
El director ejecutivo del IRS, Frank J. Bisignano, también respaldó la reforma. Explicó que los créditos fiscales reembolsables, como el EITC, fueron creados para brindar apoyo financiero a familias y trabajadores estadounidenses de ingresos bajos y medios. Las nuevas regulaciones pretenden garantizar que ese respaldo federal sea reservado para contribuyentes que cumplen con los requisitos establecidos.
La administración Trump estima que cerca de un millón de personas dejarían de ser elegibles para la parte reembolsable de los créditos individuales afectados por el cambio normativo. El gobierno considera que esta modificación permitirá reducir pagos indebidos y preservar recursos públicos que deberían destinarse a contribuyentes que cumplen con las condiciones legales.
La medida se suma a otras iniciativas de la administración Trump destinadas a reforzar la aplicación de las leyes migratorias y limitar el acceso de inmigrantes en situación irregular a determinados beneficios públicos. Para el gobierno, hacer cumplir los requisitos de elegibilidad representa una forma de proteger tanto las finanzas federales como la confianza de los ciudadanos en el sistema tributario.
El enfoque de la Casa Blanca también responde a una de las principales promesas políticas de Trump: priorizar a los estadounidenses en la utilización de los recursos públicos y endurecer los controles sobre quienes permanecen ilegalmente en el país.
Frank Bisignano, director ejecutivo del Servicio de Impuestos Internos (IRS)