El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal decidió este martes mantener sin cambios la tasa de interés de referencia por quinta reunión consecutiva, situándola en un rango de entre 3.5 % y 3.75 %, en una decisión que refleja la cautela del banco central frente a una inflación que continúa por encima de su objetivo, aunque con señales mixtas sobre la evolución de la economía estadounidense.
La medida fue aprobada por nueve miembros del comité, mientras que tres funcionarios, Beth Hammack, presidente de la Reserva Federal de Cleveland; Neel Kashkari, de Minneapolis; y Lorie Logan, de Dallas, votaron a favor de elevar la tasa en 25 puntos básicos, al considerar que las presiones inflacionarias aún justifican un endurecimiento adicional de la política monetaria.
En el comunicado difundido tras la reunión, la Reserva Federal destacó que la actividad económica continúa expandiéndose a un ritmo sólido, a pesar de la incertidumbre generada en parte por el conflicto en Medio Oriente. Asimismo, señaló que el crecimiento de la productividad y de la inversión empresarial permanece firme, mientras que el mercado laboral sigue mostrando estabilidad, con una tasa de desempleo que apenas ha registrado variaciones en los últimos meses.
No obstante, la autoridad monetaria reconoció que la inflación sigue siendo superior a su meta del 2 %, principalmente como consecuencia de las alteraciones en la oferta que han impulsado los precios en determinados sectores, especialmente el energético.
''El Comité garantizará la estabilidad de precios'', afirmó la FED en un comunicado de menos de 200 palabras, manteniendo el formato breve utilizado en sus últimas reuniones.
Beth Hammack, la presidente de la Reserva Federal de Cleveland, fue una de los tres gobernadores que votaron por elevar la tasa de interés
Durante la conferencia de prensa posterior al anuncio, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, aseguró que la decisión de mantener las tasas no debe interpretarse como una pausa definitiva en el ciclo de política monetaria, sino como un período de evaluación de la información económica disponible.
Warsh explicó que el banco central continuará observando cuidadosamente la reacción de los mercados y la evolución de los indicadores antes de adoptar nuevas decisiones, aunque dejó claro que la institución está preparada para actuar si las condiciones lo requieren.
''Las decisiones de este comité son muy importantes y, cuando sea necesario y apropiado, no dudaremos en actuar'', sostuvo.
El presidente de la Reserva Federal aseguró que la reciente decisión de la FED no debe tomarse como una pausa definitiva en los cambios de tasas
El funcionario también subrayó que la inflación ha permanecido por encima del objetivo durante más de cinco años y advirtió que un solo informe favorable no será suficiente para declarar superado el problema.
Las cifras correspondientes a junio mostraron una moderación mayor a la prevista gracias a la estabilización temporal de los precios internacionales de la energía. Sin embargo, el reciente repunte del petróleo y del gas natural ha generado preocupación entre analistas y autoridades, quienes consideran que los datos de julio e incluso de agosto podrían reflejar un nuevo aumento de las presiones inflacionarias.
Aun así, la estrategia tradicional de la Reserva Federal consiste en no reaccionar de manera inmediata ante incrementos temporales en los precios del petróleo, concentrando su análisis en la denominada inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como alimentos y energía.
Actualmente, mientras la inflación general permanece por encima del 3 %, la inflación subyacente se ubica en torno al 2.6 %, un nivel considerablemente más cercano a la meta fijada por la autoridad monetaria.
Los precios internacionales del petróleo lograron estabilizarse en las últimas semanas, pero la reactivación de los focos de conflicto en Medio Oriente han producido la suba de los precios globales de la energía
Los mercados financieros interpretaron la decisión como una señal de prudencia, pero no como el final del proceso de ajuste monetario. De acuerdo con la herramienta ''FedWatch'', la mayoría de los operadores considera probable un incremento de 25 puntos básicos durante la reunión prevista para septiembre.
Las expectativas también se reflejan en el mercado de bonos del Tesoro. El rendimiento de los títulos a dos años, considerado uno de los principales indicadores sobre las previsiones de política monetaria, supera el 4.3 %, lo que sugiere que los inversionistas descuentan al menos dos aumentos adicionales de las tasas en los próximos meses.
Además de las decisiones sobre tasas de interés, otra de las novedades es el avance de los cinco grupos de trabajo creados por Warsh para revisar distintos aspectos del funcionamiento de la Reserva Federal, entre ellos la estrategia de comunicación, el control de la inflación y el manejo del balance del banco central.
Los grupos de trabajo están integrados por reconocidas figuras del ámbito económico y empresarial, como el ex-gobernador del Banco de Inglaterra Mervyn King, el ex-director ejecutivo de Walmart Doug McMillon, el economista Greg Mankiw y el inversionista Marc Andreessen. Sus informes finales serán publicados en diciembre y podrían influir en la orientación futura del banco central estadounidense.
El ex presidente de la Reserva Federal de Nueva Inglaterra formará parte de un grupo