Un informe de la Reserva Federal de Dallas reveló algunas de las graves consecuencias económicas del masivo aumento de la inmigración ilegal durante la administración de Joe Biden, vinculando directamente ese fenómeno con una fuerte suba en los precios de las casas y los alquileres en Estados Unidos.
El documento de trabajo concluye que la ola migratoria registrada entre 2021 y 2024, calificada como un “auge sin precedentes” de la inmigración ilegal, generó un impacto significativo en el mercado inmobiliario, en un contexto donde la oferta de viviendas ya era limitada.
Según el análisis, la llegada masiva de inmigrantes indocumentados incrementó la demanda de vivienda de forma sostenida, sin que la construcción lograra acompañar ese crecimiento.
Inmigrantes ilegales.
Como resultado, los investigadores identificaron aumentos considerables en los costos: los flujos migratorios explicaron aproximadamente el 30% del incremento en los precios de las viviendas y cerca del 20% de la suba en los alquileres en el área metropolitana promedio entre marzo de 2021 y marzo de 2024.
El informe detalla además que un aumento del 1% en la cantidad de trabajadores indocumentados en relación con la fuerza laboral local se asoció con un incremento del 2,2% en los precios de las viviendas y del 1,4% en los alquileres. Este fenómeno, según los economistas, responde a una “crisis de demanda de vivienda” impulsada por la afluencia migratoria en mercados donde la oferta no logró expandirse al mismo ritmo.
Casas en Estados Unidos.
El informe también incorpora estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso, según las cuales la inmigración neta no autorizada sumó alrededor de 7 millones de personas a la población estadounidense durante ese período, antes de desacelerarse a mediados de 2024.
En ese contexto, los investigadores subrayan que, si bien la inmigración no fue el único factor detrás del aumento de los costos habitacionales, su impacto fue significativo en las áreas analizadas, consolidando una presión adicional sobre un mercado ya tensionado.
De esta manera, el estudio concluyó que el aumento de la inmigración aumentó el empleo local pero chocó contra una oferta de viviendas limitada y de construcción lenta, lo que elevó la competencia por las propiedades y encareció los alquileres, perjudicando a millones de ciudadanos estadounidenses