El gobierno del presidente Donald Trump derogó más de treinta regulaciones federales sobre armas de fuego, revirtiendo así una serie de normas de control de la era Biden que, por ejemplo, aplicaban una política de "tolerancia cero" contra los distribuidores federales de armas.
El fiscal general interino, Todd Blanche, y el recién confirmado director de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), Robert Cekada, anunciaron estas modificaciones el pasado 29 de abril, las cuales fueron oficializadas mediante un decreto emitido por Trump. Se califica a esta iniciativa como el paquete de reforma regulatoria más importante en la historia de la ATF.















