Un documento del gobierno reveló graves fallo de seguridad y de comunicación que impidieron al Servicio Secreto proteger a Trump durante la campaña de 2024.
Un nuevo informe del Inspector general del Departamento de Seguridad Nacional indicó que el Servicio Secreto de los Estados Unidos tuvo varias oportunidades para detener el intento de asesinato contra Donald Trump en un mitin de campaña de 2024 en el pueblo de Butler, en Pensilvania, y decidió ignorarlas.
El informe consta de 64 páginas y asegura que la agencia, que se encontraba bajo control del gobierno de Joe Biden en ese momento, no logró detectar, prevenir ni neutralizar al tirador, el terrorista de extrema izquierda Thomas Crooks, antes de que abriera fuego contra el entonces candidato republicano el 13 de julio de 2024.
El escrito cita fallos graves en las comunicaciones, el intercambio de inteligencia, la seguridad del recinto y las operaciones con drones para asegurar el perímetro. Resalta que el Servicio Secreto no recibió 102 transmisiones de radio de la policía local que advertían sobre la presencia de Crooks debido a que nunca se estableció una sala de comunicaciones conjunta con los agentes que custodiaban el evento.
Mucho antes del tiroteo, policías ya habían advertido sobre la presencia de un hombre sospechoso que se encontraba en los alrededores del complejo donde se iba a realizar el acto de Trump. Transmisiones posteriores alertaron de que el sospechoso había trepado al tejado y estaba armado con un rifle. A pesar de estas alarmas, el equipo de protección de Trump nunca fue informado de la creciente amenaza latente.
Trump salvó su vida de milagro esa tarde en Pensilvania.
La negligencia del Servicio Secreto para proteger a Trump
Crooks, que disparó a Trump ocho veces, incluso voló un dron sobre el recinto del mitin durante casi nueve minutos horas antes del ataque. El vuelo pasó desapercibido porque el sistema antidrones del Servicio Secreto no estaba operativo y había sido asignado a un único operador, a quien el documento gubernamental describe como insuficientemente capacitado.
Recién cuando el terrorista estaba en el tejado disparando al expresidente es cuando el operador antidrones de la agencia intentó localizar a Crooks, pero en lugar de trabajar en conjunto con los agentes locales, este agente buscó en Internet la ubicación del edificio, una falla de seguridad y de protocolo gravísima.
El informe incluye siete recomendaciones para el Servicio Secreto destinadas a reforzar las comunicaciones, el intercambio de inteligencia y la seguridad en los eventos políticos. Lamentablemente, para que estas reformas ocurran un seguidor trumpista tuvo que ser asesinado por Crooks, mientras otros dos asistentes resultaron heridos, con el ahora presidente rozándole una bala en la oreja derecha.
Recién cuando el terrorista comenzó a disparar es cuando los agentes accionaron.