El proyecto de ley impulsado por los republicanos para fijar en nueve el número de jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos fracasó este miércoles, luego de que casi la totalidad de los diputados demócratas votara en contra en la Cámara de Representantes.
La iniciativa, que al tratarse de una enmienda constitucional requería una mayoría de dos tercios en la Cámara Baja y no una simple votación por mayoría, fue rechazada por los legisladores opositores. Desde el trumpismo se advirtió que esta negativa responde a la intención demócrata de llevar adelante un golpe de estado judicial y ampliar el número de magistrados en el máximo tribunal -hoy con mayoría conservadora- en caso de ganar la presidencia en 2028.
Fijar la cantidad de jueces en nueve exige una enmienda constitucional, pero modificar o sumar asientos en el máximo tribunal solo requiere la aprobación de una ley ordinaria. Por lo tanto, cualquier intervención sobre la Corte que la oposición intente llevar adelante será bloqueada por el poder de veto de Donald Trump, pero este escenario podría cambiar cuando el mandatario republicano concluya su segundo mandato oficialmente en enero de 2029.
La Corte cuenta con un mayoría conservadora de 6 miembros contra 3 actualmente.
De todos modos, el presidente de la Cámara Baja, el republicano Mike Johnson, esperaba que la oposición rechazara el proyecto y lo sometió a votación para que los votantes vean la verdadera cara de la izquierda. Johnson señaló que, además de buscar desfinanciar a la policía, abolir las fronteras y eliminar las prisiones, los demócratas tienen la firme intención de ampliar la composición del máximo tribunal.
El nuevo Congreso asumirá en enero de 2027, y el presidente Trump vetará de manera categórica cualquier ley que amenace la estabilidad y la integridad judicial. Revocar un veto del Ejecutivo demanda el voto de dos tercios de ambas cámaras, una mayoría que los demócratas están lejos de alcanzar incluso si ganan las legislativas de noviembre.