El presidente Donald Trump ordenó este martes a la Administración de Servicios Generales (GSA) iniciar medidas para retirar los productos de origen canadiense de los contratos de compras del gobierno federal estadounidense, en una nueva acción destinada a presionar a Canadá para que garantice condiciones comerciales más favorables para las empresas y agricultores de Estados Unidos.
Trump instruyó a la GSA a trabajar junto con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) para adoptar ''todas las medidas necesarias'' con el objetivo de excluir los productos canadienses de los Programas de Adjudicación Múltiple (MAS), un amplio sistema de contratación federal que canaliza más de USD 50.000 millones anuales en transacciones.
La decisión forma parte de la estrategia comercial de la administración Trump, que busca utilizar el enorme poder adquisitivo del gobierno estadounidense para exigir mayor reciprocidad a sus socios comerciales. El mandatario condicionó la permanencia de los productos canadienses en estos programas a que Canadá restablezca lo que calificó como una relación comercial ''plena y justa'' para los agricultores y compañías estadounidenses.
El presidente Donald Trump instó a retirar los productos canadienses de los contratos de compras del gobierno federal estadounidense a la vez que exigió mayor reciprocidad de Ottawa
A través de una publicación en Truth Social, Trump volvió a cuestionar las políticas comerciales canadienses y sostuvo que durante años Estados Unidos ha enfrentado barreras para acceder al mercado de Canadá. En particular, señaló las restricciones que afectan a los productores estadounidenses de productos lácteos, quienes, según el presidente, encuentran dificultades para vender sus productos en el mercado canadiense.
''Todos saben que Canadá no permite que nuestros grandes productores de lácteos vendan en el mercado canadiense'', afirmó Donald Trump, al tiempo que responsabilizó a acuerdos comerciales anteriores de haber permitido que Canadá mantuviera ventajas en sectores estratégicos.
El presidente también apuntó contra las políticas de contratación pública de Canadá. Según Trump, tanto el gobierno federal canadiense como las provincias han impedido que pequeñas empresas y compañías estadounidenses compitan en determinados mercados de adquisiciones gubernamentales.
El presidente estadounidense responsabilizó a los acuerdos comerciales anteriores, como el NAFTA, de haber permitido que Canadá mantenga una ventaja estratégica
La medida contra los productos canadienses busca, precisamente, utilizar el acceso al mercado de compras federales de Estados Unidos como herramienta de negociación. El MAS permite a las agencias gubernamentales adquirir millones de productos y servicios comerciales mediante procedimientos simplificados, por lo que quedar fuera de este sistema podría representar una pérdida importante de oportunidades para proveedores canadienses.
Trump calificó la situación como una ''estafa comercial canadiense'' y defendió la necesidad de corregir una relación desequilibrada. Su argumento central es que las empresas estadounidenses deben recibir un acceso equivalente a los mercados canadienses si las compañías de Canadá desean continuar beneficiándose de las compras del gobierno estadounidense.
La orden refuerza así la política de ''Estados Unidos primero'' impulsada por Trump, centrada en reducir barreras para los productores nacionales y utilizar las herramientas económicas disponibles para conseguir acuerdos comerciales más favorables. La administración sostiene que medidas de este tipo pueden fortalecer a las empresas estadounidenses y proteger a sectores como la agricultura frente a prácticas que Washington considera injustas.
Con esta nueva directiva, Donald Trump eleva nuevamente la presión sobre Ottawa y deja abierta la posibilidad de que el acceso de los proveedores canadienses a uno de los principales sistemas de contratación federal estadounidense dependa de que Canadá realice concesiones y garantice una mayor reciprocidad comercial.
El gobierno norteamericano espera utilizar estas medidas para corregir una situación desequilibrada y fortalecer a las empresas estadounidenses