El gobierno del presidente Donald Trump redacta por estas horas una histórica normativa: permitirá que los padres casados que decidan quedarse en casa a cuidar a sus hijos cobren el subsidio que el gobierno federal tradicionalmente, desde hace más de 30 años, paga a las guarderías.
La iniciativa está impulsada por el vicepresidente JD Vance y consiste en reasignar los fondos del Fondo de Cuidado y Desarrollo Infantil, un programa creado en los años 90 para ayudar a las familias de bajos recursos a pagar centros de cuidado para sus hijos mientras trabajan o estudian. Ahora, el esquema busca que ese dinero llegue directamente a los progenitores.












