La administración del presidente Donald Trump impulsa una reforma del Censo de Estados Unidos que busca modificar la manera en que se determina la población utilizada para distribuir la representación política entre los estados. La propuesta contempla excluir a los inmigrantes que se encuentran ilegalmente en el país del cálculo poblacional utilizado para repartir los escaños de la Cámara de Representantes y, por extensión, determinar parte de la representación en el Colegio Electoral.
La Oficina del Censo publicó el miércoles una propuesta de regulación que también plantea eliminar las preguntas sobre raza, etnia y orientación sexual del cuestionario breve utilizado para realizar el conteo decenal de la población. Según el documento, estas preguntas tienen una naturaleza ''sensible'' que podría desalentar la participación de algunos ciudadanos y residentes, mientras que un cuestionario más sencillo podría favorecer una mayor tasa de respuesta.
Uno de los principales cambios propuestos está relacionado con la definición de ''residencia habitual'', concepto utilizado para establecer quién forma parte de la población contabilizada con fines de representación política. La administración sostiene que esta definición históricamente estuvo vinculada con la permanencia y el establecimiento de un domicilio en Estados Unidos, así como con una autorización duradera para residir en el país.














