En Nueva Jersey, estado controlado por los demócratas, miles de extranjeros quedaron aptos para votar por un "error de software" y se desató un escándalo.
El martes, la gobernadora ultrademócrata de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, admitió en una conferencia de prensa que un “grave error de software” en el Sistema de Vehículos Motorizados del estado le permitió a miles de ciudadanos extranjeros registrarse para votar entre junio de 2023 y junio de 2024 y algunos incluso llegaron a sufragar ilegalmente en los comicios estatales.
El gobierno de Trump, a través de Karoline Leavitt, se pronunció sobre este escándalo que demuestra que el presidente, una vez más, tenía razón en denunciar al fraude demócrata. La vocera de la Casa Blanca se negó a responder si el Departamento de Justicia tiene planes de investigar este hecho, pero remarcó lo oportuno y sospechoso del momento del hallazgo.
Leavitt brindó una conferencia de prensa en la Casa Blanca hoy por la mañana.
Las declaraciones de Leavitt
"El hecho de que de la nada haya decidido sacar un comunicado de prensa diciendo que el presidente Trump y los republicanos tenían razón sobre los no ciudadanos en nuestros padrones electorales no es ninguna casualidad. Creo que esta gobernadora dice esto porque se da cuenta de que esta administración va en serio con ir al fondo de la cuestión sobre los inmigrantes ilegales que votan y están en los padrones de nuestro país", indicó Leavitt.
"El Secretario de Seguridad Nacional, como ya saben, le envió una carta a varios estados, incluido New Jersey, exigiendo que los no ciudadanos que estén en sus padrones electorales sean informados al DHS y eliminados de esas listas. Por eso, de golpe, sale a decir la verdad sobre algo que pasa en estados de todo el país". agregó la funcionaria.
"Ella [Sherrill] dice que son 6.600. Nosotros sospechamos que son muchísimo más, no solo en New Jersey sino en varios estados del país", enfatizó Leavitt, que además resaltó la necesidad de que el Congreso apruebe la ley SAVE America, la cual requiere que los votantes verifiquen que son ciudadanos estadounidenses a la hora de sufragar, evitando así que los inmigrantes ilegales voten en las elecciones.
La gobernadora Sherrill admitió que, por un "error de software", cientos votaron ilegalmente.